Curiosidades navarras
Los vecinos de 8 pueblos de Navarra que son rusos, aunque no han nacido en Rusia ni quizás la han pisado
Una parte importante de los motes por los que eran conocidos o todavía siguen siéndolo los habitantes de algunas localidades navarras giran en torno a nacionalidades


Actualizado el 25/12/2024 a las 19:49
Publicamos recientemente aquí cómo a los habitantes de algunas localidades de Navarra se les llama 'perros' o 'gatos' aunque no ladran ni maúllan, y que a los de un pueblo de Valdizarbe los del pueblo de al lado les conocen como 'torremochas' por una particularidad de su iglesia. Pero la geografía foral no se agota ahí en cuanto a los apodos o motes que se aplican a vecinos de determinados municipios.
El abogado, periodista, lexicógrafo, paremiólogo y escritor tudelano José María Iribarren insertó en su obra de referencia, el 'Vocabulario navarro', un listado de motes y apodos que tradicionalmente han recibido los habitantes de pueblos repartidos a lo largo de la Comunidad foral. Son términos cuyo uso estaba más extendido en el pasado que ahora, hasta el punto de que en la actualidad se puede dar la circunstancia de que resulten desconocidos para muchos de los propios vecinos de las localidades que protagonizan los calificativos.
Así, por ejemplo, los habitantes de ocho pueblos navarros comparten el apodo de 'rusos'. A pesar de su prolija obra, Iribarren no explica por qué reciben este mote. Se trata de los vecinos de Villamayor de Monjardín, en Tierra Estella; Zariquiegui (concejo perteneciente al municipio de la Cendea de Cizur); Viloria, Ulibarri, Gastiáin, Narcué y Galbarra (concejos de Lana); y Olcoz (concejo perteneciente a Biurrun-Olcoz).
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El autor navarro más leído en el siglo XX
José María Iribarren Rodríguez (Tudela, 1906-Pamplona, 1971) es conocido especialmente por su obra 'Vocabulario navarro', de 1952 y que 'Diario de Navarra' reeditó en 1997. Abogado, periodista, lexicógrafo, paremiólogo y escritor "de ocho a diez de la noche", como él mismo se autodefinió, recibió elogios de otros escritores como Azorín o Dámaso Alonso y de filólogos como el agoizko Francisco Ynduráin. Autor de obras históricas y literarias, Iribarren fue el autor navarro más leído en el siglo XX. Su producción lingüística y de costumbres fue la que impulsó su trayectoria. El ya citado 'Vocabulario navarro', las 'Adiciones al Vocabulario navarro' (1958) y 'El porqué de los dichos' (1962) son sus tres grandes obras de carácter lingüístico. Entre los títulos costumbristas figuran las 'Estampas tudelanas' (1931), 'Retablo de las curiosidades. Zambullida en el alma popular' (1940), 'Batiburrillo navarro' (1943), 'Navarrerías. Álbum de variedades' (1944), 'De Pascuas a Ramos. Galería religioso-popular-festiva' (1946) y 'Cajón de sastre' (1955). Y entre los literarios destacó 'El patio de caballos y otras estampas' (1952).
