Curiosidades navarras
Los tres pueblos de Navarra con chinos y japoneses que no son de China ni de Japón
Las nacionalidades protagonizan una buena parte de los motes o apodos por los que han sido conocidos o todavía siguen siéndolo los habitantes de algunas localidades de la Comunidad foral


Actualizado el 30/12/2024 a las 08:57
En Navarra hay 'perros' y 'gatos'. También hay 'torremochas'. Y también hay navarros con mucha menos fortuna que los anteriores: 'chulos', 'arrandiosos', 'necios', 'locos', 'rancios', 'lelos', 'torcidos', 'feos', 'piojosos', 'pelamingas', 'cabezones', 'matacaballos', 'ahorcagatos', 'mataburros', 'arrastracristos', 'vendecristos' y hasta 'rabudos'.
Todos estos términos son motes o apodos que tradicionalmente se les ha aplicado a los vecinos de algunas localidades de la Comunidad foral, si bien en algunos casos su empleo ha ido decayendo por el avance del tiempo y la no transmisión entre generaciones. No obstante, están todos recogidos en el 'Vocabulario navarro' de José María Iribarren, una obra capital para entender el habla y las costumbres forales.
Muchos de los apodos o motes que se reparten por la geografía navarra versan sobre nacionalidades. Ya se publicado con anterioridad que a los habitantes de ocho poblaciones navarras se les conoce como 'rusos'. Pero no únicamente del país del Kremlin moscovita va la cosa porque, por ejemplo, en Navarra también hay chinos y japoneses que no han nacido en China ni en Japón.
Figura en el 'Vocabulario navarro' que los habitantes de dos poblaciones navarras reciben el calificativo de 'chinos'. Se trata de los de Mendaza, municipio de Tierra Estella donde sus vecinos también son conocidos como 'pelones' (este apodo también lo reciben en Cabredo), y los de Oriz, perteneciente al Valle de Elorz. En este último caso, Iribarren explica que "dicen que les llamaban así porque eran muy pocos en el pueblo, por contraste con los millones de China".
Y no ya 'chinos' pero también de tono muy oriental es el mote que se aplica a los habitantes de Mezquíriz, concejo del Valle de Erro. En su caso, se les conoce como 'japoneses'.
José María Iribarren Rodríguez (Tudela, 1906-Pamplona, 1971) es conocido especialmente por su obra 'Vocabulario navarro', de 1952 y que 'Diario de Navarra' reeditó en 1997. Abogado, periodista, lexicógrafo, paremiólogo y escritor "de ocho a diez de la noche", como él mismo se autodefinió, recibió elogios de otros escritores como Azorín o Dámaso Alonso y de filólogos como el agoizko Francisco Ynduráin. Autor de obras históricas y literarias, Iribarren fue el autor navarro más leído en el siglo XX. Su producción lingüística y de costumbres fue la que impulsó su trayectoria. El ya citado 'Vocabulario navarro', las 'Adiciones al Vocabulario navarro' (1958) y 'El porqué de los dichos' (1962) son sus tres grandes obras de carácter lingüístico. Entre los títulos costumbristas figuran las 'Estampas tudelanas' (1931), 'Retablo de las curiosidades. Zambullida en el alma popular' (1940), 'Batiburrillo navarro' (1943), 'Navarrerías. Álbum de variedades' (1944), 'De Pascuas a Ramos. Galería religioso-popular-festiva' (1946) y 'Cajón de sastre' (1955). Y entre los literarios destacó 'El patio de caballos y otras estampas' (1952).
