Curiosidades navarras
Los 15 pueblos navarros en los que lerdo significa algo más que torpe y tonto
Un repaso por el habla tradicional navarra sirve para encontrarles a algunas palabras usos muy alejados a los habituales


Actualizado el 28/12/2024 a las 19:57
El habla navarra le ha dado tradicionalmente unos usos propios muy singulares a términos que se emplean generalmente con significados muy diferentes. Ya publicamos aquí anteriormente cómo en algunos lugares de la Comunidad foral ir a un burdel no es lo parece, que en otros 'chulo' y 'chula' a veces no son un insulto o que sentirse facha no tiene en Navarra en algunos momentos el significado que todo el mundo piensa.
El 'Vocabulario navarro' de José María Iribarren, obra y autor claves para entender el habla y las costumbres navarras, recoge todo lo anterior, pero los casos de palabras con sentidos peculiares en la Comunidad foral no se acaban con ellos. Así, por ejemplo, 'lerdo' tiene un uso distinto al habitual de "tardo y torpe para comprender o ejecutar algo", como define el Diccionario de la Lengua Española, con los sinónimos de torpe, lento, tonto, necio, bobo, memo, babieca o tolete.
Iribarren dejó plasmado en su Vocabulario que 'lerdo' es el nombre que dan a la resina de pino en Salazar. Este valle está conformado por los municipios o lugares de Esparza, Ezcároz, Gallués, Güesa, Ibilcieta, Iciz, Igal, Izal, Izalzu, Jaurrieta, Ochagavía, Oronz, Ripalda, Sarriés y Uscarrés.
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El escritor navarro más leído en el siglo XX
José María Iribarren Rodríguez está considerado como el autor navarro más leído en el siglo XX. Nacido en Tudela en 1906 y fallecido en Pamplona en 1971, es conocido especialmente por su obra 'Vocabulario navarro', de 1952 y que 'Diario de Navarra' reeditó en 1997. Abogado, periodista, lexicógrafo, paremiólogo y escritor "de ocho a diez de la noche", como él mismo se autodefinió, recibió elogios de otros escritores como Azorín o Dámaso Alonso y de filólogos como el agoizko Francisco Ynduráin. Autor de obras históricas y literarias, Iribarren fue el autor navarro más leído en el siglo XX. Su producción lingüística y de costumbres fue la que impulsó su trayectoria. El ya citado 'Vocabulario navarro', las 'Adiciones al Vocabulario navarro' (1958) y 'El porqué de los dichos' (1962) son sus tres grandes obras de carácter lingüístico. Entre los títulos costumbristas figuran las 'Estampas tudelanas' (1931), 'Retablo de las curiosidades. Zambullida en el alma popular' (1940), 'Batiburrillo navarro' (1943), 'Navarrerías. Álbum de variedades' (1944), 'De Pascuas a Ramos. Galería religioso-popular-festiva' (1946) y 'Cajón de sastre' (1955). Y entre los literarios destacó 'El patio de caballos y otras estampas' (1952).

