El truco del chef David Guibert para que los tomates se mantengan frescos más tiempo
Nos enseña a guardarlos según su punto de maduración para conservar sabor, textura y jugosidad durante más días


Publicado el 21/04/2026 a las 05:00
El tomate es uno de esos alimentos que nunca faltan en casa. Sirve para una ensalada rápida, una tostada con aceite, una salsa casera o incluso como snack saludable entre horas. Sin embargo, también es uno de los productos que más dudas genera a la hora de conservarlo. ¿Nevera sí o no? ¿Se guarda fuera? ¿Qué pasa cuando ya está cortado?
El chef David Guibert ha compartido una serie de consejos prácticos para alargar la vida de los tomates y mantenerlos en mejor estavdo durante más tiempo. Y la clave está en algo muy sencillo: fijarse en su aspecto antes de decidir dónde guardarlos. Y cuidado con comprarlos fuera de temporada. Existe una estafa aún mayor que la de este amor moderno de usar y tirar.
Según explica, no todos los tomates deben conservarse igual. Si el tomate todavía presenta zonas verdes o amarillas, está firme al tacto y apenas desprende olor, significa que aún no ha madurado del todo. En ese caso, lo mejor es dejarlo fuera de la nevera, a temperatura ambiente.
Cómo conseguir que un tomate madure antes
Además, existe un pequeño truco que acelera el proceso natural de maduración: colocarlo cerca de frutas como plátanos o manzanas. Estas frutas liberan etileno, un gas natural que ayuda a que el tomate gane color, aroma y sabor más rápidamente.
En cambio, cuando el tomate ya muestra un rojo intenso, está algo blando al presionarlo suavemente y huele claramente a tomate maduro, conviene consumirlo cuanto antes. Si no se va a usar ese mismo día, el chef recomienda meterlo en la nevera, pero con una particularidad que marca la diferencia: colocarlo boca abajo.
Este gesto evita que los jugos se acumulen en la base y ayuda a que la pieza no se reblandezca tan deprisa. Es una forma sencilla de conservar mejor la textura y evitar que se estropee en pocas horas. Si ya se nos ha estropeado aquí tenéis 5 recetas de gazpacho fáciles para este verano.
¿Y si el tomate ya está cortado?
Otro problema habitual llega cuando solo usamos medio tomate y queremos guardar el resto. Muchas veces acaba seco, aguado o con mal sabor al día siguiente. Para evitarlo, Guibert aconseja guardarlo en un recipiente hermético.
Dentro del envase recomienda colocar un trozo de papel absorbente y apoyar el tomate boca abajo sobre él. Así se controla la humedad, se reduce la oxidación y se conserva mejor el sabor. Eso sí, este método tiene límite: lo ideal es consumir ese tomate en un máximo de dos días.
El error más común
Pensar que todos los tomates deben ir directamente a la nevera es uno de los fallos más frecuentes. El frío puede frenar su maduración y afectar al sabor si aún no están listos. Por eso, observar su color, firmeza y aroma antes de guardarlos puede marcar la diferencia entre un tomate insípido y uno perfecto para comer.
A veces, los mejores trucos de cocina son también los más sencillos.



