PREMIOS ALIMENTOS DNAVARRA/ VINOS Y LICORES
Pago de Cirsus: vinos de una finca donde el turista suma otras experiencias
Los ganadores de la IV edición de los Premios Alimentos DNavarra representan un sector que apuestan por la tierra y por el compromiso con la calidad. Recibirán el galardón el próximo viernes


Publicado el 11/11/2024 a las 05:00
Decir Pago de Cirsus es decir más que unos vinos ligados a un terruño porque solo se elaboran con uvas cultivadas en la finca Bolandín, en Ablitas. Si catar un vino aporta ya una experiencia única al paladar, Pago de Cirsus ofrece otras experiencias enoturísticas tan interesantes al viajero como dormir en el hotel- boutique (12 habitaciones) y comer en un restaurante de la bodega, construida en lo alto de la finca y distinguida por su torre de estilo medieval.
Los orígenes de Pago de Cirsus se remontan a la histórica Finca Bolandín, que fue propiedad de Carmen Uguet de Resayre (Ablitas, 1903) que la consolidó como una de las propiedades más importantes de la región. En sus viñedos, que abarcaban unas 40 hectáreas de secano y regadío, se producían vino comercializados bajo la marca ‘Bolandín’ desde mediados del siglo XX.
En 2014, Alejandro Gómez, empresario de origen venezolano, y su pareja, LetiziaMangione, decidieron emprender un ambicioso proyecto en el sector vitivinícola en España. Cautivados por la finca, adquirieron Pago de Cirsus. En julio de ese año, la bodega obtuvo la certificación de Vino de Pago bajo la Denominación de Origen Protegida (DOP) Bolandín. Este reconocimiento solo lo ostentan 26 bodegas en todo el país, lo que refleja el carácter único de sus viñedos y el mimo en cada fase de la producción.
Se cultivan 136 hectáreas de variedades como chardonnay, cabernet sauvignon, tempranillo, syrac, merlot y garanacha. La enóloga Gurutze Gaztelumendi lidera la elaboración de vinos, muy presentes en el mercado local y que han conseguido reconocidas distinciones.
Los Gómez Mangione tuvieron claro su objetivo de revitalizar la finca con el propósito de crear vinos de alta calidad “que capturaran la esencia de la tierra y el esfuerzo familiar”. Su aventura vitivinícola sumó poco después Bodegas Zifar, situada en Peñafiel, Ribera del Duero. Y en 2018, no pudieron resistirse al reto de preservar un legado histórico como el de Bodegas Irache, una de las bodegas más antiguas de Navarra. “Nuestro proyecto de recuperación refleja los valores fundamentales de la familia: respeto por la historia, dedicación a la calidad y una visión a largo plazo para el futuro del sector”, detalla Gómez Sigala. En 2021 integró a la empresa Hacienda Queiles.
Pago de Cirsus elabora cada año unas 700.000 botellas, la gran mayoría de vino tinto. La firma, que emplea a casi 40 personas, exporta casi la mitad de su producción a más de 35 países.
La familia Gómez-Mangione fundamenta su filosofía "en una sólida cultura de trabajo en equipo y en valores como la honestidad, la dedicación y una devoción incansable por el producto bien hecho". Su objetivo, afirma, es claro: crear vinos y aceites excepcionales que no solo cumplan con los más altos estándares de calidad, sino que también transmitan la historia y el esfuerzo que hay detrás de cada botella.
Origen: 1997 por Iñaki Núñez, y adquirida en 2014 por la familia Gómez Mangione (Alejandro Gómez Sigala y Letizia Mangione).
Actividad: viticultura y olivicultura en la Finca Bolandín, en Ablitas, Navarra, donde cultiva 136 hectáreas de viñedo y olivo. La bodega, certificada como Vino de Pago bajo la DOP Bolandín, produce vinos exclusivamente con uvas propias para reflejar el terroir local con técnicas de manejo sostenible y precisión. Además, ofrece enoturismo con hotel y restaurante con una cocina dirigida por Pedro Larumbe.
Trabajadores: 39 empleados directos, 80 indirectos.
Producción anual: 700.000 botellas al año
Exportación: A más de 35 países el 48% de la producción.
Facturación: 5 millones.
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