Tres recetas madrileñas para animar todavía con más fuerza a Osasuna este sábado

Cocido con todos sus sacramentos, callos con huevos fritos Y MUCHO PAN, y una versión de mi salsa de quesos favorita para untar nachos

Esta receta de nachos con salsa de queso y chorizo es una de las tres recetas de hoy.
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Esta receta de nachos con salsa de queso y chorizo es una de las tres recetas de hoy.
Esta receta de nachos con salsa de queso y chorizo es una de las tres recetas de hoy.

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Sara Nahum

Publicado el 05/11/2024 a las 05:00

Estoy viendo estas fotos humeantes de recetas madrileñas en este día gris y lluvioso y solo quiero quedarme en casa, calentita, degustándolas todas. Valorando la suerte que tenemos quienes seguimos sintiendo nuestras casas como un refugio. No demos nada por sentado y agradezcamos nuestra fortuna. Pocas lecciones más se pueden sacar de estos días tristes llenos de barro. Esa, y quizá la más importante, la maravillosa solidaridad que está viviendo el país estos día y que me tiene todo el día moqueando delante de la televisión. Ojalá nunca dejemos de cuidarnos así. 

Madrid fue refugio para mí durante varios años y siempre lo he sentido como casa. Este finde volveré a pasear por sus calles con la excusa de que Osasuna juega allí. Y volveré a disfrutar de manjares deliciosos que saben a cientos de momentos increíbles vividos allí. Así que las recetas de hoy son madrileñas

Recuerdo perfectamente la primera vez que fui a la primera cadena de restaurantes que abría 24 horas y que me pareció cosa del futuro. Muy de capital eso de poder comer nachos a cualquier hora del día... ¡qué felicidad! Por mucho que lloré a sus camareros y camareras jamás conseguí que me dieran su receta, por eso cuando cayó ésta en mis manos no dudé en hacerla y aunque seguro que algo se me escapa el resultado es bastante parecido a la original que es por lo visto un secreto nacional. 

Menos mal que la receta del cocido no lo es. No quiero barrer para casa pero he leído que el primer cocido tal y como lo conocemos, con sus garbanzos y sus sacramentos, lo preparaban ya los judíos sefardíes aunque ellos lo llamaban Adafina. Un nombre bastante más fino y elegante, todo sea dicho.

Y los callos, ¡ay los callos! Con huevos fritos que no sé cómo no son ya Patrimonio de la Humanidad y untando dos barras de pan. Para otro día dejo el bocadillo de calamares, las porras, los caracoles, las patatas bravas, las rosquillas... y la dieta.

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