Salud
La nutricionista Boticaria García aclara si es seguro comer yema de huevo sin cuajar
La divulgadora ha explicado en Zapeando qué temperaturas y tiempos establece la normativa española para consumir huevos fritos y tortillas poco hechos sin poner en riesgo la salud


Publicado el 06/11/2026 a las 05:00
Comer un huevo frito con la yema líquida o una tortilla poco cuajada es una de las preferencias de muchos amantes de este alimento. Sin embargo, también es una práctica que genera dudas sobre su seguridad alimentaria, especialmente por el riesgo de salmonela. ¿Es necesario que el huevo esté completamente hecho para poder consumirlo sin peligro? La farmacéutica y divulgadora Boticaria García ha respondido a esta cuestión durante una de sus últimas intervenciones en el programa Zapeando, donde ha explicado qué dice la normativa española.
Según ha detallado, desde 2022 la legislación permite utilizar huevos frescos siempre que se alcance una temperatura de 70 grados durante dos segundos en el centro del huevo. No obstante, existe otra alternativa contemplada específicamente para determinadas preparaciones, como los huevos fritos y las tortillas.
En estos casos, la normativa recoge que es suficiente con alcanzar los 63 grados durante 20 segundos. Eso sí, hay una condición importante: el alimento debe consumirse inmediatamente después de su preparación. No se puede cocinar por la mañana y dejarlo a temperatura ambiente hasta la tarde para comerlo después.
¿Se puede comer entonces la yema líquida?
La respuesta de Boticaria García es que sí, siempre que se hayan respetado esos parámetros de temperatura y tiempo. De esta manera, es posible que la yema no llegue a cuajarse completamente y que, aun así, el huevo haya recibido el tratamiento térmico necesario para su consumo seguro.
La divulgadora ha querido insistir, sin embargo, en que el aspecto del huevo no permite saber si se ha cocinado correctamente. "La yema líquida no nos dice qué temperatura ha alcanzado", ha advertido durante su intervención. García ya alertó de que "un huevo puede tener salmonela aunque esté perfecto y parezca salido de un anuncio de la tele"
Por eso, mirar un huevo frito y comprobar que tiene la clara hecha y la yema poco cuajada no permite determinar si es seguro. La única forma de garantizarlo es controlar las condiciones durante su elaboración.
En este sentido, Boticaria García ha recordado que, cuando se trata de establecimientos de hostelería, es responsabilidad del restaurante garantizar que se cumplen los procesos de seguridad alimentaria. Una aclaración importante para quienes disfrutan de los huevos poco hechos, pero también para quienes quieren consumirlos sin exponerse a posibles riesgos. Y así evitar el último caso grave en el que hubo trece intoxicados en Vitoria tras consumir huevos contaminados con salmonela.
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