Precaución
Boticaria García, nutricionista: "Un huevo puede tener salmonela aunque esté perfecto y parezca salido de un anuncio de la tele"
La divulgadora ha explicado en el programa ‘No es un día cualquiera’, de Pepa Fernández, cómo comprobar la frescura de los huevos, por qué no hay que lavarlos al llegar a casa y dónde deben guardarse para conservarlos mejor


Publicado el 27/10/2026 a las 05:00
Los huevos son uno de esos alimentos que generan dudas en la cocina. ¿Se pueden comer si flotan en un vaso de agua? ¿Hay alguna forma de saber si contienen salmonela? ¿Por qué en el supermercado se venden a temperatura ambiente y, sin embargo, en casa se recomienda guardarlos en la nevera? La divulgadora y nutricionista Boticaria García ha respondido a estas preguntas en el programa ‘No es un día cualquiera’, presentado por Pepa Fernández y grabado desde Illescas.
Su intervención ha coincidido con la conversación sobre una alerta sanitaria notificada el 8 de octubre por huevos frescos producidos en España y contaminados por salmonela. Según explicó, se habían comunicado al menos 13 personas afectadas y los lotes implicados, distribuidos también en Portugal, habían sido retirados.
La experta ha aprovechado esta situación para recordar que un huevo puede contener salmonela aunque su cáscara esté intacta, limpia y tenga un aspecto perfecto. La cáscara cuenta con poros microscópicos necesarios para el intercambio de gases y, aunque dispone de una película protectora, las bacterias pueden llegar al interior. Además, la contaminación puede producirse antes de que se forme la cáscara, durante el desarrollo del huevo en la gallina.
¿Cómo saber si un huevo tiene salmonela?
La respuesta de Boticaria García es clara: no se puede determinar a simple vista si un huevo está contaminado por salmonela. Su aspecto puede dar pistas sobre su frescura, pero no garantiza que sea seguro para el consumo.
Cuando un huevo es fresco, la clara suele ser más espesa y permanece recogida alrededor de la yema, que presenta una forma más alta y redondeada. Con el paso del tiempo, la clara se vuelve más líquida y la yema pierde altura.
¿Y qué ocurre con el conocido truco del vaso de agua? Según explicó la divulgadora, tiene una base científica, pero la conclusión que suele extraerse no es correcta. Los huevos tienen una cámara de aire en su interior que aumenta a medida que envejecen. Por eso, uno reciente suele hundirse y quedarse tumbado en el fondo, mientras que uno más antiguo puede colocarse de pie o incluso flotar.
Sin embargo, que un huevo se hunda no significa que esté libre de salmonela. Que flote indica que ha envejecido, pero no permite confirmar que esté en mal estado ni descartar que contenga bacterias.Por qué no hay que lavar los huevos al llegar del supermercado
Otra de las recomendaciones de Boticaria García tiene que ver con la limpieza. Aunque pueda parecer una buena idea lavar los huevos al llegar a casa, hacerlo puede deteriorar la cutícula que protege la cáscara y facilitar la entrada de microorganismos.
Lo aconsejable es no lavarlos antes de guardarlos. Si alguno está sucio y es necesario limpiarlo, la experta recomienda hacerlo justo antes de utilizarlo, en lugar de dejarlo húmedo durante horas o días.
También aconsejó evitar cascar los huevos contra el borde del recipiente en el que se van a batir, ya que la cáscara puede contaminarlo. Es preferible romperlos en otro recipiente y utilizar un separador limpio si se necesita separar la clara de la yema.
¿Por qué los huevos están fuera de la nevera en el supermercado?
En España, los huevos frescos se comercializan sin refrigerar para evitar cambios bruscos de temperatura durante su distribución y venta. Al pasar de un ambiente frío a otro más cálido y húmedo, puede formarse condensación en la cáscara. Esa humedad favorece la supervivencia y la posible entrada de microorganismos.
Una vez en casa, Boticaria García recomienda conservarlos en la nevera, preferiblemente en un estante interior y no en la puerta. Esta última zona está más expuesta a las variaciones de temperatura cada vez que se abre y se cierra el frigorífico.¿Se pueden comer los huevos después de la fecha de consumo preferente?
La fecha que figura en los huevos es de consumo preferente y, según recordó la divulgadora, se establece en 28 días desde la puesta. No significa que el alimento se vuelva automáticamente peligroso al día siguiente, aunque su conservación y manipulación son fundamentales.
Si se ha superado esa fecha, Boticaria García aconseja extremar las precauciones y consumirlos únicamente bien cocinados, siempre que se hayan conservado correctamente y no presenten signos de deterioro. Desaconseja utilizarlos para preparaciones con huevo crudo o poco cuajado, como la mayonesa casera.
Además, las personas mayores, las embarazadas, los niños pequeños y quienes tienen las defensas debilitadas deben evitar los huevos crudos o poco cocinados.
La cocción es una de las medidas fundamentales para reducir el riesgo de salmonela. Por eso, ante la duda, conviene evitar consumir huevos crudos o insuficientemente cocinados y prestar especial atención a su conservación y manipulación.
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