Poblado de los Eretas: un viaje en el tiempo a la Navarra de la Edad del Hierro

En Berbinzana, junto al río Arga, un poblado fortificado de hace 2.500 años permite descubrir cómo vivían sus habitantes gracias a un yacimiento arqueológico y un museo que conservan las huellas de aquella época

El yacimiento de Las Eretas, en Berbinzana
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El yacimiento de Las Eretas, en Berbinzanacedida
El yacimiento de Las Eretas, en Berbinzana

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Saioa Rolán

Publicado el 05/11/2026 a las 05:00

En Navarra abundan "las máquinas del tiempo". Tienen forma de museos, yacimientos, centros de interpretación... Y permiten retroceder miles de años para conocer la historia de una tierra rica en acontecimientos. Una de estas oportunidades de viajar hasta épocas remotas la encontramos a orillas del río Arga, en plena Zona Media. Allí, el Poblado de las Eretas, en Berbinzana, ofrece la posibilidad de asomarse a la vida cotidiana de la Edad del Hierro. Un paseo entre murallas, viviendas y torreones que ayuda a imaginar cómo era una comunidad de agricultores y artesanos hace más de 2.500 años.

El conjunto, uno de los yacimientos arqueológicos más destacados de Navarra, conserva los restos de un poblado fortificado que estuvo habitado entre los siglos VI y IV a. C. Su interés reside tanto en el estado de conservación de sus estructuras como en la posibilidad de comprender su organización urbana y sus formas de vida.

Una muralla, casas y una calle de hace 2.500 años

Las Eretas
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Las Eretas
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Las excavaciones arqueológicas realizadas durante la década de 1990 sacaron a la luz parte de la trama urbana de Las Eretas. El poblado contaba con una muralla de piedra y torreones defensivos, además de viviendas de planta rectangular dispuestas a los lados de una calle y una pequeña plaza que facilitaban la circulación de sus habitantes.

"El yacimiento de Las Eretas es una sucesión de poblados superpuestos, construidos sobre las ruinas de los anteriores. Las casas del primer poblado se construyeron cuando la muralla de piedra y la calle de cantos rodados ya estaban hechas (FASE 1. siglo VII a.C.). Tenían planta rectangular y un hogar en el centro, pero su estructura era muy frágil pues estaba formada por pequeños postes de fresno alineados y clavados en el suelo con entramado de palos revestidos de barro. Sabemos que este poblado fundacional se quemó, desconociendo si fue de forma fortuita o intencional. Sobre las cenizas de esta primera aldea fortificada, los campesinos que la habitaron construyeron un segundo poblado", detalla una publicación en las redes sociales del Museo y Yacimiento Arqueológico de las Eretas

El recorrido por el yacimiento permite contemplar estos vestigios a través de pasarelas de madera y paneles explicativos. Entre sus elementos más llamativos se encuentra la recreación de un tramo de muralla, un torreón y una vivienda que ayuda a hacerse una idea bastante aproximada de cómo eran las construcciones de entonces.

En el interior de esta casa se pueden reconocer espacios y elementos domésticos como bancos, hogares, hornos y fresqueras. Una escena que invita a imaginar a sus moradores cocinando, trabajando o compartiendo el día a día, lejos de la imagen distante que a veces tenemos de la Prehistoria.

Un museo para entender la vida en la Edad del Hierro

La visita se completa en el Museo Arqueológico de Las Eretas, ubicado en una antigua fábrica de conservas de Berbinzana. El espacio reúne piezas originales recuperadas durante las excavaciones, como cerámicas, herramientas, objetos domésticos y restos relacionados con las prácticas funerarias.

La exposición permite conocer mejor la cultura presente en este territorio durante la Edad del Hierro, y acercarse a aspectos como la alimentación, la agricultura, la organización del poblado o los rituales funerarios. El museo cuenta, además, con recursos audiovisuales y recreaciones que facilitan la comprensión del conjunto, también para los visitantes más pequeños.

Cómo visitar el Poblado de las Eretas, en Berbinzana

El yacimiento y su museo constituyen un plan cultural diferente para descubrir el patrimonio de Navarra y completar una escapada por la Zona Media. Berbinzana se encuentra a pocos kilómetros de localidades como Tafalla, Artajona u Olite, por lo que puede encajar fácilmente en una excursión de día.

El conjunto permanece abierto durante los fines de semana y festivos, aunque conviene consultar los horarios actualizados y las condiciones de visita en la página oficial eretas.es antes de acercarse. Las visitas guiadas a las Eretas permiten recorrer tanto el museo como las estructuras del poblado y conocer con más detalle la historia de este enclave.

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