Tres recetas con salsa de pesto (y la historia de su albahaca)
Pesto para un salmón crudo, un timbal de berenjena y queso de cabra, y unos espaguetis integrales cassssssi de régimen, jus jus...


Publicado el 14/11/2023 a las 05:00
El domingo amanecí en Praga con una maceta de albahaca en la cama. Podría ser el comienzo (o el final) de otra secuela de las míticas películas geniales de Resacón en Las Vegas pero no. Es mi vida. Y sé que ya nada les sorprende.
No puedo dar muchos detalles del suceso porque creo que fue, en realidad, un acto vandálico y que esas plantas estaban decorando una fiesta a la que acudí y aunque nadie de seguridad me paró al salir (y había muchos gorilas, créanme) lo cierto es que pensándolo después en frío, y sin cócteles del mal corriendo por mis venas, no tiene sentido que esas macetas aromáticas estuvieran ahí para que los invitados se las llevaran a sus casas. O a su avión en mi caso. Tampoco en el aeropuerto me dijeron nada, y eso que tuve que viajar con ella en la mano porque la revolucionaria que vive en mí se negó a pagar un plus para llevar maleta. No una grande, no. Ni siquiera la mítica trolley enana estaba permitida. “Si no extiende un cheque de tres cifras solo puede subir un bolso de mano. Gracias”, me dijo muy amable una voz cuando llamé a la compañía.
Metí el libro sobre Balenciaga que acaba de escribir mi amigo Jose y mi rutina de cremas y ya no me cerraba el bolso. Prioridades, queridas. Así que me enfrenté al frío checo sin bragas pero con la piel estupenda y con mucho orgullo de amiga corriendo por mis venas. Poco más se necesita en la vida.
Las tres recetas de hoy son con lo que queda de la planta que ahora me mira estupefacta desde la cocina, sin entender qué hace aquí, tan lejos de sus orígenes. Bonita, entre las dos hemos creado unos pestos maravillosos que nos han alegrado tres platos que saben a primavera y a color. Descubrimos juntas lo bien que queda con salmón crudo, con un timbal de berenjena y queso de cabra y con unos espaguetis integrales que le hubieran dado fuerzas a tu Jan Hus de seguir con su revolución. Díky, Praha.
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