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Heredar en Navarra

Cómo aceptar o renunciar a una herencia en cinco pasos

En Navarra, a diferencia del Estado, se acepta la herencia hasta donde alcance el valor de los bienes. Significa que el heredero no pone nada de su bolsillo si la herencia lleva aparejada deudas

Actualizada 11/03/2020 a las 10:23

Heredar supone iniciar un trámite para hacerse con unos bienes y, en la inmensa mayoría de los casos, significa aumentar el patrimonio. No obstante, si no se dispone de dinero en efectivo para pagar el impuesto de sucesiones (ver factura fiscal) y, si se estima que la herencia no dejará una cantidad de dinero significativa o apreciable, hay personas que renuncian a la herencia. No es frecuente pero ocurre. En 2017 lo hicieron 7.239 personas en Navarra y, en el primer semestre de 2018, últimos datos oficiales, lo hicieron 4.005 personas.

¿Cuál es el primer paso?
Pero lo habitual es aceptar la herencia. También lo normal es que la familia tenga guardada una copia del testamento y, por tanto, se sepa quiénes son los herederos. En ese caso, lo aconsejable es realizar un inventario de los bienes y de las deudas de la persona fallecida. Cuanto más detallado, mejor. La recopilación de bienes y deudas pueden hacerla los mismos herederos, ellos solos o con la ayuda de una asesoría o de una notaría. Habitualmente, se consulta la declaración de la renta, se acude a los bancos (dinero en la cuentas, si hay avales, deudas, etc), se solicita información en el catastro, en registros, etc.

¿Qué documentos son necesarios?
Al mismo tiempo, la familia ha de disponer de varios documentos. Uno, el certificado de defunción (lo suelen facilitar los propios tanatorios, pero si no se puede solicitar en el Registro Civil de forma presencial, por correo o por internet). Una vez que se tiene el certificado de defunción (es imprescindible para el siguiente trámite) se debe solicitar el certificado de últimas voluntades y el certificado de seguro de cobertura de fallecimiento. Estos dos últimos documentos hay que pedirlos al mismo tiempo en la Gerencia Territorial de Justicia (sus oficinas en Navarra están situadas en la calle Virgen del Puy, número 1, de Pamplona, cerca de los Juzgados). Para obtenerlo, hay que desembolsar 7,6 euros en concepto de tasas.

¿Qué es el certificado de últimas voluntades?

Un documento que nos dice si el fallecido hizo o no testamento y, en caso afirmativo, la fecha y el notario del testamento válido. No detalla el contenido del testamento. Para pedir este certificado hay que esperar 15 días hábiles desde la fecha del fallecimiento. Lo habitual es que, cuando lo tengamos, nos confirme que el último testamento - el válido- es el que tiene la familia en su poder. Pero en caso contrario -si la familia no tiene copia o la copia de testamento que tiene no es el último - el certificado le dirá a qué notaría debe acudir para recoger ese testamento.
Por otro lado, el certificado del seguro de cobertura de fallecimiento nos dice si el fallecido disponía o no de seguro de vida o de accidentes por si hay que cobrar indemnizaciones.

¿Cómo tomar la decisión?
Con el inventario de bienes hecho y, conocidos los herederos, es el momento de hacer cálculos y tomar la decisión: aceptar o no la herencia. Si se acepta, se acepta con todas las consecuencias. El heredero adquiere los bienes y se hace responsable del pago de las deudas que ha dejado el causante de la herencia. Si, por el contrario, se renuncia es una renuncia definitiva e irrevocable. En resumen, se renuncia a todo o se acepta todo.

¿Debo poner dinero de mi bolsillo?
A la hora de aceptar, en Navarra hay una peculiaridad a diferencia del resto de España. Aquí se acepta la herencia hasta donde alcance el importe del valor de los bienes. Significa que el heredero o herederos no van a tener que poner ni un euro de su bolsillo en caso de que la herencia lleva aparejada deudas. Así, en el peor de los casos, no aumentarán su patrimonio con la herencia. En España, en cambio, una herencia se acepta a ‘beneficio de inventario’. ¿Diferencia? Es un matiz, pero importante. En Navarra, la ley establece que el límite de la responsabilidad del heredero es el importe de los bienes que recibe. Con ‘beneficio de inventario’ se pagan deudas con el dinero que se obtenga de los bienes del fallecido. En Navarra se pagan las deudas con cualquier tipo de bienes del heredero hasta donde alcance el valor de los bienes que se heredan. Un ejemplo: una persona que hereda un terreno valorado en 10.000 euros y hay una deuda de 5.000 euros. En España, a ‘beneficio de inventario’, se deben pagar esos 5.000 euros sacándolos de ese terreno (se vende, mediante pública subasta, etc). En Navarra, en cambio, los 5.000 euros de deuda pueden salir de unos ahorros del propio heredero o de otros bienes suyos, no solo del terreno del fallecido. Ahora bien, el heredero no está obligado a responder más del valor de los bienes heredados (en el ejemplo los 10.000 euros). ¿Quién dice a cuánto asciende el valor de un bien? En principio, el valor lo establecen herederos y acreedores de común acuerdo con la ayuda de consultas a catastros o registros. En caso de discrepancia, el valor se establece mediante tasaciones contradictorias.
Un consejo es que si alguien hereda fuera de Navarra siempre acepte la herencia especificando que es a ‘beneficio de inventario’ porque esta fórmula permite al heredero no tener que hacer frente a las deudas con su patrimonio, de manera que las deudas se pagarán exclusivamente con el patrimonio de la herencia.

¿Qué plazo existe para aceptar?
Existe un plazo de seis meses desde el fallecimiento para liquidar el impuesto de sucesiones, aunque lo abona sólo la persona que acepta la herencia.. Para aceptar la herencia o renunciar a ella, en principio, no hay plazo. Lo que establece la ley es un plazo de prescripción general en el que podría no defenderse el derecho legítimo del heredero y ese tiempo asciende a 30 años.

¿Qué trámites se deben realizar?
Para aceptar hay que realizar unos trámites, que se pueden encargar a una notaría, a una asesoría o hacerlos uno mismo. Si se opta por lo segundo, se debe solicitar en Hacienda dos impresos: el 660 (carta de autoliquidación de pago de impuestos, donde se detallan los bienes heredados y los datos de los herederos) y el 651 (se detalla qué hereda cada uno de los herederos y cuánto va a pagar).
Lo siguiente es disponer de liquidez, algo para lo que muchas familias recurren a una entidad bancaria. No suele haber problemas en llegar a un acuerdo y obtener algún tipo de préstamo poniendo como garantía la propia herencia. Normalmente, es la propia entidad la que emite la carta de pago a Hacienda.
Con los impuestos abonados, hay que acudir a la entidad financiera para desbloquear las cuentas en las que figurase el fallecido y repartir el dinero que haya en cuenta, una vez descontados los gastos del funeral, según las voluntades del fallecido. Las entidades bloquean las cuentas en la parte del causante (si es cotitular con la mujer quedará bloqueada tras la muerte el 50% de la cantidad que figure). También se ha de ir al catastro del ayuntamiento donde está el inmueble heredado para ponerlo a nombre del nuevo propietario o propietarios. También se aconseja acudir al registro de la propiedad correspondiente (en Pamplona, Aoiz, Tafalla, Estella y Tudela) para inscribirlo correctamente, especialmente si se va a vender. Si hay dos o más herederos y se desea inscribir un inmueble en el registro de la propiedad es necesario acudir a un notario.

¿Cómo se expresa la renuncia?
Hay que ir a una notaría y hacer una escritura de renuncia de herencia. El coste de una renuncia simple, fijado por aranceles notariales, depende de la extensión del documento, pero viene a costar entre 80 y 150 euros. Luego, hay otras fórmulas como renuncia de herencia en favor de otras personas (por ejemplo cuando fallece una persona joven sin hijos y los hermanos deciden renunciar a la herencia en favor de los padres), pero ése es otro instrumento notarial, que supone otros costes.

¿Qué pasa si un heredero rechaza y otros aceptan?
Por ley, si uno o varios herederos no aceptan y otro u otros sí tiene lugar el derecho de acrecimiento. Significa que la parte renunciada aumenta la parte conjunta. Por ejemplo, si son cuatro herederos y uno renuncia, se divide la herencia entre tres. Si son dos y renuncia uno, el otro se queda con todo.

 

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