Grasa, cerebros sexys y tres recetas con confit
En empanadillas, con foie y puré de patata y en ensalada con manzana caramelizada y pistachos... El confit es taan polivalente


Publicado el 20/06/2023 a las 06:00
Si tenéis alguna duda sobre las recetas, o habéis hecho una y os ha quedado genial (o terrible) y me lo queréis contar (o echarme la bronca) o chivarme alguna idea con pato, podéis escribirme a mi mail: sara.nahum@diariodenavarra.es
Confitar significa meter algo en grasa y dejar que se haga al chup chup. No es la definición técnica que da la RAE pero es la explicación que di el otro día en una cena con amigos en la que salió el tema. Como buenos españoles hablando de comida mientras comemos, sí, esos somos nosotros. Siempre. “Tiene que ser a baja temperatura para que no se pierda la jugosidad del interior”, añadí mientras me acariciaba la perilla cual intelectual que va soltando conocimientos sin esfuerzo. Naaaa, yo lo sabía porque justo había mirado hacía poco la diferencia entre magret y confit, en otra cena con otros amigos. Típicos datos que solo sirven para ganar al Trivial y para que los desconocidos queden impresionados. A los de casa ya no se la cuelas. Ustedes son de casa y ya conmigo pocas sorpresas, pero aún así les voy a chivar estas curiosidades random para que dejen boquiabierta a esa persona a la que quieren conquistar. Un buen cerebro siempre será más sexy que una cara bonita. El confit es el muslo del pato que se prepara ¡sorpresa! confitado. Ya hemos aprendido cómo es esto: grasita rica y chup chup. El magret, sin embargo, es la pechuga que suele aparecer con la piel crujiente en forma de rombos y llena de grasa, como nos gusta. Es importante que el pato haya sido cebado antes (como nosotros en Navidad) porque es lo que distingue el magret de la pechuga convencional. Luego está el foie, el jamón... pero eso lo tenemos todos más identificado así que íbamos a impresionar poco. Hoy tres recetas con confit para celebrar la fantasía que es la grasa rica. El pato es la única carne que se consume más en conserva que fresca y yo la asocio siempre a ocasiones especiales, no sé por qué, quizá porque es más cara. Pero lo cierto es que deberíamos de dejar de hacer eso, reservar manjares para momentos importantes. ¡Vivir es una ocasión especial! Y en verano todavía más.


