Gastronomía
David Suriol, de escribir en Pamplona un libro de cocina para estudiantes a organizar la Calsotada Fest en Madrid
Este empresario, que estudió en la Universidad de Navarra, ha liderado un proyecto de investigación para que los calçots, producto de temporada, se puedan consumir frescos todo el año


Publicado el 12/05/2026 a las 19:03
¿Se imaginan poder comer espárragos frescos entre julio y febrero? Eso es lo que ha conseguido David Suriol Puigvert con los calçots, una variedad de cebolla fresca típica de Cataluña que se cocina a la brasa y se pela y come con las manos ennegrecidas por las cenizas en las conocidas como Calsotadas. Del 15 al 17 de mayo, Suriol ha organizado en Las Rozas (Madrid) la VII Edición de La Calsotada Fest, que incluye el V Campeonato Mundial de Comer Calçots (el récord está en 130 calçots en 45 minutos) y la III Edición de Beber en Porrón.
David Suriol es un empresario polifacético, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra. Precisamente, en su estancia en Pamplona en el típico piso de estudiantes impulsó su primera iniciativa emprendedora. En 1996 publicó el libro ‘Cocina para estudiantes’, con 215 recetas fáciles e ilustrado por el dibujante de Diario de Navarra César Oroz. El macarra, el empollón y otros personajes de la época salían en las viñetas. Vendió 100.000 ejemplares. “Superó todas mis expectativas”, admite.


Desde entonces y en sus 30 años de trayectoria profesional, David Suriol se ha dedicado a muchas cosas. Ha escrito otros cuatro libros: ‘Cocina para recién casados’, ‘Marketing de pareja’, ‘Manual de la sección masculina’ y ‘Ama a tu socio como a ti mismo’, este último con el comunicador Miguel Janer. También con Janer tuvo en La 2 un programa de televisión de conciliación en el hogar y ha sido 'coach' de familia.
En 2002 inauguró el restaurante Calsot en Hoyo de Manzanares en la sierra de Madrid. “La idea inicial era poner un asador de pollos al ast, pero mi mujer me llevó una vez a probar calçots y cambié de idea”, señala. A pesar de ser un producto casi desconocido en la capital de España, el restaurante empezó a gozar de gran popularidad.
Al tratarse de un producto de temporada, el restaurante trabajaba principalmente desde noviembre hasta la primavera. Sin embargo, en 2020 David Suriol y su equipo de Calsot empezaron un proyecto de I+D para romper la temporalidad de esta hortaliza y poner tener producto fresco desde abril hasta noviembre mediante técnicas de conservación. Ahora, tienen calçot fresco todo el año, explica este empresario. Además, posee una tienda online de salsas, embutidos y conservas típicas catalanas.


David Suriol destaca que el atractivo de las calçotadas es poder pasar una jornada en familia o con amigos en un ambiente distendido, “de buen rollo”. Los calçots se hacen a la brasa con llama para que se quemen las primeras capas. Después se envuelven en papel para que conserven el calor y se terminen de hacer. Sin quemarse, se pelan con la mano, se untan en salsa romesco y se comen igual que cuando se degustan los espárragos en la fiesta de Dicastillo. De hecho lo habitual es ponerse un babero para no mancharse. El menú se completa con butifarra u otras carnes.
En 2023, este hostelero se animó a organizar en Madrid la primera Calsotada Fest, a imitación de las fiestas del Calçot en Cataluña. “Es una tradición muy arraigada que empieza extenderse por la geografía española”, señala. Por 29,90 euros, se ofrecen calçots ilimitados, bebida y crema catalana. Hay otro menú de 39,90 euros con incluye la carne.