Las recetas de 'Café con Aroma de mujer'
Tres recetas colombianas y una telenovela de amor


Publicado el 17/05/2022 a las 06:00
Me tendrían que haber visto anoche. Llorando a todo llorar en mi sofá con el retinol escurriéndoseme por la cara. Hipando. Tristísima porque se había acabado la telenovela que me ha acompañado las últimas 88 noches. Café con Aroma de Mujer. Que el nombre es cutre y casposo de narices pero ¡ayyyyy qué drama! Yo que me dormía todos los días soñando con mi hacienda en Colombia, rodeada de cafetales… ¡Si es que lo pienso y me viene hasta el olor! Y eso que a mí no me gusta el café. Que no me escuche mi Sebastián. ¡Madre mía! Con lo poco que me han atraído a mí siempre los rubios y ahora voy suspirando por las esquinas por este señorito de buena familia con terribles mechas californianas. Y quiero ser recolectora de café, y montar una cooperativa con mis amigas, y con Inés, que estoy segura de que se apuntaría al plan. Y que nos den premios, muchos premios, y hablar en el discurso de la importancia del esfuerzo y de la amistad y de la unión entre mujeres. La sororidad que tanto me gusta pero con maravilloso acento colombiano. Y quiero cantar canciones todas juntas mientras cogemos los granos de café cuando estén rojos ¡nunca los verdes! Entonando cumbias y vallenatos con nuestros sombreros de paja, el sol colombiano bronceándonos la piel y refrescándonos con agua de panela. Y quiero comer arepas y patacones en el bar del pueblo hasta reventar. A todas horas. Brindando con un ronsito. Y que me llamen parsera y mona y biscocho… y moverme por la finca con esos jeeps que me han gustado siempre pero que en la hasienda todavía me gustarían más. Hasta quiero tener un patrón ¡con lo que yo odio que me manden! Ayyyy ahora quiero vivir dentro de una telenovela… Jamás una crisis de los 40 le pegó tan duro a alguien. Que Diosito (como decimos los colombianos) nos pille confesados.
Te puede interesar

Te puede interesar

Te puede interesar
