Vida sana

Por qué te sientes hinchado tras el verano aunque hayas comido bien

El nutricionista Pablo Ojeda explica qué factores pueden estar detrás de esa sensación de “globo” que muchas personas notan durante los meses de calor

Los pies son algunas de las extremidades que más sufren el calor
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Los pies son algunas de las extremidades que más sufren el calor
Los pies son algunas de las extremidades que más sufren el calor

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Sara Nahum

Publicado el 15/09/2026 a las 05:00

Comer más ligero, intentar mantener una alimentación saludable y, aun así, terminar el verano con sensación de hinchazón. Es una situación bastante habitual y que puede resultar desconcertante, especialmente cuando no parece haber un motivo evidente relacionado con la dieta. ¿Por qué ocurre? El nutricionista Pablo Ojeda ha respondido a esta cuestión en su consultorio nutricional en el programa de las mañanas de Kiss FM.

La pregunta llegó de una oyente que explicaba que durante el verano suele comer "bastante más ligero" que el resto del año y, sin embargo, se siente "muchísimo más hinchada". Una situación que, según Ojeda, no tiene por qué estar relacionada únicamente con lo que comemos o con la actividad física

"Muchas veces nos creemos que los cambios en el cuerpo solamente son por cuestiones alimenticias o porque voy menos al gimnasio", explica el nutricionista. Sin embargo, hay otros factores que también pueden influir y que tienen especialmente importancia cuando suben las temperaturas. Estos calores no solo pueden dañar tu hogar y tu coche, también tu cuerpo. 

El calor puede hacer que retengamos más líquidos

Uno de ellos es precisamente el calor. Cuando aumenta la temperatura exterior, el organismo tiene que trabajar para mantener estable su temperatura corporal. Además, con el calor se suda más y se pierde una mayor cantidad de agua.

Según explica Ojeda, esto puede hacer que el organismo interprete que necesita conservar más líquido. "Hay un déficit, por lo menos en general, de agua porque sudamos mucho y entonces el cuerpo entiende que tiene que retener un poquito más de líquido", señala. Quizá por eso, los cepillos para deshinchar la cara son la última moda 'beauty'.

Esa retención puede traducirse en una mayor sensación de hinchazón, incluso aunque la alimentación sea más ligera que durante otras épocas del año.

Pero el calor no sería el único responsable. El descanso también puede cambiar durante los meses de verano. Las noches más calurosas, los horarios diferentes y una peor calidad del sueño pueden terminar afectando a algunos mecanismos relacionados con el apetito.

Ojeda apunta que dormir peor puede alterar las hormonas grelina y leptina, relacionadas respectivamente con el hambre y la saciedad. Por eso, los cambios que se producen durante el verano no tienen por qué explicarse exclusivamente por haber comido más o peor. 

La experiencia, además, parece ser bastante reconocible para muchas personas. Tras compartir la intervención en redes sociales, algunos usuarios contaron que durante los meses de calor experimentan una importante sensación de hinchazón. "Yo parezco un globo en verano", comentaba una de ellas, mientras otra aseguraba que con mucho calor puede llegar a aumentar "hasta dos tallas" y que la sensación disminuye al descansar en un lugar fresco o con aire acondicionado.

Así que, si al final del verano notas más hinchazón pese a haber cuidado la alimentación, no necesariamente significa que hayas ganado grasa. El calor, la hidratación y el descanso también pueden estar detrás de cómo se siente y se comporta el cuerpo durante estos meses.

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