Cómo preparar té chai en casa: la receta tradicional, paso a paso
Este té con especias combina té negro, leche, jengibre y, dependiendo de la región o la familia, distintas especias como canela, cardamomo o clavo de olor ¿Cuál es el tuyo?


Publicado el 12/12/2025 a las 09:00
El masala chai es una de las bebidas más icónicas de la India y su popularidad ha traspasado fronteras en los últimos años. Aunque en Occidente muchos lo conocen como “chai latte”, su preparación original es más sencilla y auténtica de lo que muchos imaginan.
Este té con especias combina té negro, leche, jengibre y, dependiendo de la región o la familia, distintas especias como canela, cardamomo o clavo de olor. En India se bebe varias veces al día en pequeñas tacitas que acompañan conversaciones y descansos cotidianos.
Y es que en la India, el chai no es solo una bebida: es casi una institución social. De hecho, existen los chaiwalas, vendedores callejeros especializados únicamente en preparar esta infusión, algunos tan populares que llegan a convertirse en personajes conocidos de su barrio o ciudad. En las estaciones de tren es habitual escuchar el característico grito “chai, chai, garam chai!” (“¡té, té, té caliente!”), que forma parte del paisaje sonoro cotidiano. Además, se estima que en el país se consumen más de 800.000 tazas de chai por minuto, convirtiéndolo en una de las bebidas más arraigadas en la vida diaria india.
Vamos a aprender a teletransportarnos hasta allí desde nuestra cocina:
Ingredientes
Té negro: base fuerte y aromática que aporta cafeína.
Jengibre fresco: el responsable de gran parte del carácter picante y aromático.
Leche: tradicionalmente de vaca (en India incluso se usa de búfala).
Azúcar al gusto: en la India suele endulzarse más que en Occidente.
Especias opcionales: cardamomo, canela, clavo o pimienta negra (según preferencia).
Preparación
Calienta el jengibre: Pela y aplasta un trozo de jengibre fresco en una cacerola pequeña con un poco de agua.
Añade el té: Incorpora té negro en grano (aproximadamente 1–1,5 cucharadas para dos personas).
Mezcla con leche: Antes de que el agua hierva, agrega la leche y remueve bien para que los sabores se integren.
Endulza: Añade azúcar al gusto; la cantidad depende de lo dulce que prefieras el chai.
Hervor repetido: Una de las claves del auténtico chai es dejar que la mezcla suba a ebullición varias veces (al menos tres) para intensificar el sabor.
Colar y servir: Cuando el chai haya adquirido aroma y color, cuélalo y sírvelo caliente en tu taza favorita.
Aunque cada familia india tiene su versión, las especias como cardamomo o clavo pueden añadirse según el gusto personal, aportando matices más aromáticos. Y es que hay plantas que no son solo remedios caseros, ¡tienen evidencia detrás!
Además de ser una bebida deliciosa, el té chai tiene beneficios asociados a sus ingredientes: el jengibre puede ayudar con la digestión y la canela ofrece un sabor cálido y reconfortante en los días fríos. Puede ser una de las recetas para calmar antojos dulces sin culpa.
Te puede interesar


Te puede interesar
