Verano en mi pueblo
Añorbe como punto de partida para conocer Navarra
'Diario de Navarra' recorre la geografía foral para hablar con los vecinos y visitantes, y mostrar cada sábado por qué el verano es tan espacial en los pueblos navarros, que se llenan de vida


Publicado el 27/07/2024 a las 05:00
En la zona sur del valle de Valdizarbe se localiza un pueblo conocido por su tranquila vida rural y su entorno natural. Añorbe, con una población que supera ligeramente los 500 habitantes, se llena de vida en verano, especialmente en torno a la Casa Rural Práxedes Enea.
Esta Casa Rural lleva recibiendo turistas de diversas partes del mundo desde 2018. Algunos vienen de cerca, de ciudades como Bilbao o San Sebastián, y otros, con rutas más largas, hacen de Añorbe su pequeño campamento base desde el que conocer diferentes rincones de Navarra. “Sobre todo vienen familias, aunque también algunos grupos de amigos de cualquier parte del mundo. Recientemente hemos tenido turistas de Suecia, Inglaterra o China”, comenta Virginia Urricelqui. Estos últimos utilizan Añorbe como punto de partida para disfrutar de la naturaleza del Pirineo o adentrarse en la historia de ciudades como Estella u Olite. Otros destinos cercanos como Sendaviva también están muy cotizados , sobre todo -dice Virginia- entre familias con niños pequeños.


Pero los turistas son solo una parte de la vida veraniega que se desarrolla en el pueblo. Las tardes en la piscina y las posteriores cenas en el bar protagonizan el verano de los vecinos de Añorbe. Todavía en el recinto después de un baño se encontraba Nerea Yoldi, una joven de 23 años, charlando con tres amigos. “Este es nuestro plan de verano -comenta- por la mañana venimos a la piscina los que podemos y por la tarde nos juntamos casi toda la cuadrilla”. Uno de los que le acompañaba, Asier Goñi, de 20 años, añade que “por la noche salimos a tomar algo y nos pasamos horas hablando tranquilamente”.
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La diferencia entre el invierno y el verano en Añorbe es notable. Sobre todo entre semana. “Entre los estudios y que al día siguiente hay que madrugar no se suele salir tanto”, comenta Íñigo Lizarraga, otro de los presentes. Aunque durante el fin de semana se vuelven a reencontrar casi todos. Incluso algunos de los no tan habituales como Amaia Ruiz. Ella vive en Bilbao, pero visita su pueblo cada vez que puede: “Mis abuelos tenían casa aquí y llevo viniendo con mi familia desde que nací”, comenta. La gran ciudad y el pueblo. Dos mundos diferentes. Con planes diferentes. “No tiene nada que ver una cosa con la otra, pero a mí me gusta más estar en Añorbe. Siempre que salgo hay alguien en la calle y no tienes que pensar tanto para hacer planes”, confiesa. La estancia en el pueblo se le suele hacer corta y cada vez que se va ya está contando los días para volver otra vez.
A pesar de que el Camino de Santiago no pase exactamente por la localidad, atractivos como las Bodegas Nekeas contribuyen al ambiente del pueblo. Conocidas por sus vinos de alta calidad, ofrecen visitas guiadas y catas que permiten a los turistas sumergirse en la cultura vinícola de la región.