Ana Torrente: "El asesino de mi padre tuvo diez letrados, pero nosotros no pudimos ser acusación"
Ana Torrente, hija de un policía asesinado en Pamplona en 1984, consiguió hace diez años tener acceso al sumario y ver las “graves negligencias”


Publicado el 17/11/2024 a las 05:00
“Gracias a que soy jurista he podido descubrir parte de la verdad sobre el asesinato de mi padre y darme cuenta de un cúmulo de errores y negligencias en la investigación, pero hay otras víctimas que no tienen esa posibilidad”. Ana Torrente Martínez tenía 3 años cuando asesinaron a su padre, Diego Torrente Reverte, cuando lavaba su coche en el plan Sur de Pamplona el 7 de junio de 1984. Tres miembros del comando Mendaur fueron condenados, Enrique Labay en 1985 y José Ignacio Urdiain y Joaquín Sancho en 1994. Durante tres décadas, la viuda y sus tres hijos no tuvieron ningún tipo de información sobre dichos procesos judiciales.
“Mi familia no tuvo conocimiento en ningún momento de cuándo se produjeron las detenciones en 1995. No pudimos personarnos como acusación particular. Casualmente, la persona que efectuó los disparos fue defendida por diez letrados”, relató Ana Torrente este jueves en Pamplona en un acto de Covite.
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En 2013, con motivo de la derogación de la doctrina Parot, la familia quiso saber si iba a afectar a los dos terroristas que seguían en prisión. “Nos pusimos en contacto con la Audiencia Nacional y solicitamos todas las actuaciones procesales, incluido el sumario. No sin poca dificultad me las hicieron llegar”, explicó Ana Torrente. Al descubrir las contradicciones entre el sumario y la sentencia, comenzó un periplo que le llevó hasta Pamplona. “El sumario recogía el testimonio de un matrimonio que vio cómo dos personas dejaban un paquete junto al coche y salían huyendo. Se acercaron y vieron en el paquete el cuerpo de mi padre. Esto contradice los hechos probados de la sentencia, que señala que los etarras se acercaron a Diego sin saber que era policía y con intención de robarle el coche”, relató. Ana Torrente consiguió localizar a esta testigo -su marido había fallecido- y entrevistarse con ella en Pamplona en 2014: “Vine con mi hermano. Le agradezco muchísimo que nos recibiera. Nos contó cómo acompañó a mi padre en esos momentos pero debido al tiempo transcurrido no pudo aportar más información”.

