Entrenamiento
La mirada más tierna de Tajonar
Los jugadores encaran cuatro días de fiesta con un nuevo chute de energía. La afición más joven se ha volcado con ellos


Publicado el 05/04/2024 a las 05:00
Han sido días de felicidad nostálgica en Tajonar. Las vacaciones de Semana Santa, prolongadas para los más pequeños también esta semana, han propiciado tres entrenamientos con presencia masiva de público infantil. Dicen que los niños siempre dicen la verdad, así que Osasuna se puede ir muy satisfecho a este parón, porque la plantilla escuchó palabras de ánimo antes de emprender viaje a sus puntos de destino para aprovechar estos cuatro días de fiesta que tienen por delante. Y qué decir de Jagoba Arrasate, a quien le está costando la vida aguantar la emoción ante la avalancha de cariño que está recibiendo desde que anunció que no continuará en Osasuna.
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Como ya ha ocurrido en estos días anteriores, decenas de personas acudieron a Tajonar para presenciar la sesión de trabajo del equipo, que este jueves 4 de abril consistió en ejercicios en el gimnasio y carreras sobre el terreno de juego en dos grupos alternos. David García fue uno más tras haberse ausentado el miércoles, por lo que los lesionados Kike Barja y Unai García fueron los únicos a los que no se pudo ver desde la grada de Tajonar.
La locura se desató cuando se acercaron a las vallas que rodean el campo Iker Muñoz, Aimar Oroz, Jesús Areso, Jorge Herrando y Alejandro Catena. Rostros sonrientes en jugadores y niños, conversaciones impagables, gestos de ternura. Y sin mirar al reloj. Haciéndolo a gusto. Algo tan difícil de ver en el fútbol profesional actual que aún te aferra más a este equipo.
Mientras en otros clubes de Primera aficionados de pacotilla asaltan los coches de los futbolistas y provocan su reacción para colgar los vídeos en TikTok o reclaman sus firmas para venderlas en Wallapop, o futbolistas crecidos sortean derrapando rueda a aficionados que llevan horas esperándoles a las afueras de un polígono, en Osasuna eso no existe. Seguidores de verdad, chiquillería con la ilusión intacta y reciprocidad.
Como no tienen bastante con el grupo de rojillos que no han dejado a nadie sin atender tras el entrenamiento, el gentío se traslada a la puerta de Tajonar, donde en fila esperan a que salgan los rojos en coche. Pero no hay acelerones ni ganas de esquivar a nadie. Todos, uno por uno, se bajan del automóvil y dedican un buen rato a firmar y posar. El 90% de los que aguardan son niños, algunos casi bebés. Ahí está la raíz del osasunismo.
BUDIMIR RESPONDE A UN NIÑO
Todos son muy solicitados, pero un nombre sobresale sobre el resto: Ante Budimir. El croata emerge de su coche con su 1,90 y desata la locura. La fila organizada es respetable pero el máximo goleador de Primera es paciente, como en el campo. Tiene una sonrisa y unas palabras para todos. Y claro, todos le dicen prácticamente lo mismo: “Mete muchos goles, Budi”, “Eres el mejor, Budi”, “A ganar al Valencia, Budi”. Pero hay un diálogo curioso con un niño que le pregunta: “Budi, ¿cómo marcas tantos goles?” “Porque me mandan balones”. Pregunta directa, respuesta humilde y solidaria. La prepotencia no casa con Osasuna. Por algo muchos críos posan para las fotos imitando el gesto de Budimir al celebrar los goles.


Uno a uno, van pasando Juan Cruz, David García, Jon Moncayola, PabloIbáñez, Aitor Fernández, Sergio Herrera, Johan Mojica... Pero falta él. Y cuando el coche del entrenador sale por la puerta de Tajonar, se escuchan gritos: “¡¡¡Jagoba!!!”. Como si fuera una estrella de rock, el técnico se acerca a la fila que ya lleva un buen rato bajo el sol. El de Berriatua se emociona en varias ocasiones porque los niños dicen la verdad: “No te vayas Jagoba”, “¿Por qué te vas?”, “Eres el mejor”, “Nos da mucha pena que te vayas”... Arrasate reparte abrazos y carantoñas.
Osasuna es uno de los pocos reductos del fútbol de siempre que queda. Sólo un dron de Morena Films, la productora que graba el documental para Netflix, que sobrevuela Tajonar recuerda que estamos en 2024.
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