Decisión

Arrasate se va de Osasuna en plenitud

El técnico anuncia su adiós al acabar la temporada por temor a salir mal de un club que le ha dado todo

Jagoba Arrasate, en la rueda de prensa en la que ha anunciado que no renovará con Osasuna
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Jagoba Arrasate, en la rueda de prensa en la que ha anunciado que no renovará con Osasuna
Jagoba Arrasate, en la rueda de prensa en la que ha anunciado que no renovará con Osasuna

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Fernando CiordiaMaría Vallejo

Actualizado el 26/03/2024 a las 23:51

“He tomado la decisión de no renovar con Osasuna. Es una decisión complicada, como podéis imaginar. Pero estoy tranquilo y en paz conmigo mismo. No tengo ese convencimiento de antes. Si no estoy convencido del todo es difícil que sea feliz. Si no soy feliz, es difícil que saque lo mejor de mí. Si no saco lo mejor de mí, es difícil que saque lo mejor del equipo. Ha llegado el momento”. Apretando los labios, con los ojos brillantes aguantando las lágrimas y de brazos cruzados, Jagoba Arrasate comunicaba en la sala de prensa de El Sadar, unos minutos después de las seis de la tarde, su adiós de Osasuna el mes de junio, una decisión de impacto que deja tocado al osasunismo en pleno, incluido el club.

A su derecha estaba un sentimental Luis Sabalza, a quien le dio las gracias “por todo” en unas “horas complicadas” con “muchas emociones”. Y a su izquierda, un muy afectado Braulio Vázquez. “Son seis años en los que nos hemos hecho mejor el uno al otro”.

El drama rodeó al encuentro. Tristeza general, también en los cientos aficionados que recibían la información en sus teléfonos móviles en esos momentos. La era Arrasate ya tiene fecha final.

En su primera alocución antes de las cuestiones de la prensa durante una conferencia de casi una hora de duración, Arrasate aclaraba a iniciativa propia que no había que buscar culpables, algo que fue repitiendo después ante la insistencia de los informadores en buscar explicaciones a su falta de convencimiento.

En referencia a falsos rumores que estaban en el ambiente, soltaba: “Ese periodo de reflexión para algunos se ha hecho largo y en estas semanas ha habido gente que habrá aprovechado sus intereses para hablar en un sentido o en otro. Aquí no hay que buscar culpables, estoy super agradecido a todo el mundo. Os pido que sigamos de la mano en estos nueve partidos y ya llegará la despedida”.

EL LUNES, DÍA CLAVE

Jagoba cerraba de esta forma su mes de análisis que tenía en vilo a la afición rojilla. El lunes había sido el día en que había tomado la determinación de no aceptar la propuesta de renovación que le había formulado el club a finales de febrero.

Su miedo a terminar mal después de un ciclo glorioso pesaba en la balanza, así como el desgaste de una temporada que se había tenido que enderezar sobre la marcha. Ese día se lo comunicaba a su círculo más íntimo, postura que trasladaba ayer por la mañana a Braulio y Cata en Tajonar.

Arrasate había llegado al entrenamiento sabiendo que iba a ser un día duro. Completó la sesión con sus jugadores mientras el director deportivo y el secretario técnico aguardaban inquietos moviéndose por varias zonas del campo con caras de tensión.

El de Berriatua subió después a su despacho para comunicar lo que significó un mazazo. “No estoy convencido, he tomado la decisión de no seguir”, les dijo, sin que pudieran después convencerle de lo contrario. Hubo lágrimas, también con la llegada posterior de Luis Sabalza. Fran Canal también acudió después junto a más empleados del club.

Los capitanes fueron los siguientes en conocer esa noticia de tanta trascendencia. Arrasate trasladó que era el momento de comunicarlo, no había marcha atrás. Al mediodía, el mutismo era absoluto en la entidad como pocas veces ha ocurrido. Se esperó hasta el último momento a convocar a la prensa en El Sadar para evitar filtraciones, pero la información corría en círculos cercanos una vez que ya era imparable.

En junio se marchará un entrenador con un legado difícilmente igualable, solo superado en número de partidos por Pedro Mari Zabalza en toda la historia y que ha sabido potenciar desde su mando y cercanía todos los valores del osasunismo. Por delante le quedan nueve partidos en los que tratará de dejar a Osasuna lo más alto posible. El Sadar será un clamor para arroparle cada vez que ruede el balón. El 26 de mayo será la última vez que se coree en la grada su nombre. Será entonces cuando comience la leyenda Arrasate.

"Estoy obsesionado con terminar bien, ha llegado el momento"

Jagoba Arrasate tuvo que explicar en varias ocasiones que no había que buscar culpables que justificaran su decisión. Su obsesión era terminar bien su etapa de seis años en Osasuna. No se cerró la puerta para volver. “El miedo a terminar mal”, “la sensación de paz”, y el desgaste de “darle la vuelta a la temporada” deportiva fueron tres de sus argumentos. “A veces pensamos que tiene que haber alguien con nombre y apellidos y no es así”.

Las razones. “No estaba convencido del todo. El año ha sido complicado y comenzó con una decepción muy grande. Además, le queríamos dar continuidad a la temporada pasada. Pero vimos que no podíamos. Hemos cambiado de plan y de dibujo. Valoras un poco todo. Tengo una prioridad. Es que es así, tal cual. Estoy obsesionado con terminar bien en Osasuna. Entiendo que es el momento. ¿Podía seguir? Sí. Pero tengo que ser honesto conmigo mismo y con el club. Después de seis años no estoy convencido. Es lo mejor para todas las partes”.

Los apoyos. “Estoy abrumado por el cariño de la gente. Es muy grande lo feliz que me ha hecho Osasuna. Me ha hecho mejor entrenador y mejor persona. Es la etapa más bonita de mi vida. No sé el legado que dejo, pero Osasuna estará siempre marcado en mi corazón”.

Dudas del club. “No tengo ninguna duda del presi y de Braulio, que ha estado insistiéndome hasta el mediodía. El problema es que no estoy convencido. Te ofrecen la renovación, pero tengo que mirar por mi futuro. Ahora sí me voy súper orgulloso y en paz conmigo mismo. Eso vale muchísimo. Entiendo además que dejo una puerta abierta. Mi familia y yo le damos importancia a poder volver en un futuro a un sitio donde has sido tan feliz. La gente quiere buscar culpables. Esto es lo que estoy diciendo, no hay más. Es lo que les transmitido hoy a la mañana”. “No es eso”, respondió Arrasate a la cuestión de si había percibido falta de confianza.

No hubo negociación. “La gente habla de planificación. La primera pantalla es ‘quiero que sigas’. No pasamos a la segunda. No hemos hablado ni de jugadores. Es una decisión mía. No hay vuelta atrás. No había oferta. Me quedé ahí y pedí un tiempo para reflexionar. He hablado con mi entorno y mi gente. Quería recabar información y es la respuesta que he dado hoy”.

El momento. “Se lo comunico a mi círculo. Es una decisión meditada, fue de ayer. Le vas dando forma, pros y contras . Sé que el que sale de Osasuna pierde, qué te voy a decir de mi familia. Lo tengo aquí casi todo. Tengo que ser honesto, ha llegado el momento. Me he guiado por eso sabiendo que puede haber otro momento”.

Podía seguir, pero... “No me perdonaría acabar mal en Osasuna”, resaltaba un Jagoba “tranquilo y orgulloso”. “ Podía seguir y sería todo como normal, pero me he dado cuenta de que no estoy interiormente convencido del todo”, desarrolló. “Sé que si hubiese dado el sí hubiera hecho feliz a mucha gente. Pero igual hago feliz a esa gente dentro de unos años. Igual ha llegado el momento de pensar en mí y estar tranquilo”.

El golpe de la temporada. “Este año ha sido un golpe de realidad, nos ha costado. Somos club y con limitaciones. Queríamos ser los mismos que el año pasado hasta que nos dimos cuenta de que no podíamos. Pero es una cosa más”, valoraba Arrasate mientras le seguían lloviendo preguntas sobre las razones de su marcha.

Los jugadores. “Tenemos un vestuario único y vamos a intentar quedar lo más alto posible. Con esto cerramos los rumores y nos centramos en los últimos nueve partidos. Los capitanes me han dicho que me puedo ir tranquilo. Me han mostrado su agradecimiento y eso vale mucho para mí”.

Su futuro. Jagoba no tiene claro si después de esta temporada seguirá entrenando o no. “No hemos cogido el teléfono a nadie en seis años. Pongo por delante los proyectos y si no me convence nada para el año que viene y me tengo que quedar a vivir en Mutilva, ningún problema”, trasladó. “La realidad ha superado los sueños”, finalizó al recordar su llegada en el verano de 2018 cuando el club le reclamaba con el objetivo de volver a enganchar con la grada.

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