Protagonista

Sergio Herrera, paradones y lágrimas

Salva a Osasuna y no puede acabar al sufrir calambres

Fotos: la rabia de Sergio Herrera por tener que abandonar el partido./
Fotos: la rabia de Sergio Herrera por tener que abandonar el partido./J.P. URDÍROZ

Gorka Fiuza

Publicado el 02/10/2023 a las 05:00

La pasión de Sergio Herrera fue un huracán en Vitoria. Sostuvo a Osasuna con paradas increíbles, contagió su motivación a los suyos con ese punto de locura y terminó derramando lágrimas en el banquillo por culpa de los problemas musculares que le apartaron del partido. Hasta entonces nadie había podido con él en una actuación antológica que marcó diferencias. Aitor Fernández terminó bajo palos por sus calambres para mantener el candado cerrado.

En la estadística aparecerán los goles de Jose Arnaiz y Ante Budimir pero igual o más importante fue el papel del meta de Miranda de Ebro, que curiosamente estuvo en la cantera del Alavés. Fue una pesadilla para sus rivales y se convirtió en el MVP sin discusión.

No tardó en aparecer en una falta tempranera del Alavés para marcar territorio con su envergadura poderosa y agilidad. El golazo de Arnaiz puso el partido de cara con un latigazo letal. Osasuna se ponía en ventaja. Y eso con Sergio Herrera es mucho decir. Estuvo a punto de esfumarse la alegría demasiado pronto. El cabezazo de Luis Rioja casi supone el 1-1. La estirada del portero de Osasuna lo evitó. Otro gol salvado en un momento clave. Una escena que repitió antes del descanso aunque en esa ocasión la jugada estaba anulada por fuera de juego. Por si acaso volvió a estar felino.

Su figura se engrandeció más si cabe en el punto álgido del partido. Se pasó del posible 1-1 a a un escenario favorable y fue gracias a una nueva intervención magistral. El pase de Kike García dejaba solo a Hagi. La mano al viento de Sergio Herrera rechazó el balón. Un paradón. En la jugada siguiente llegó la expulsión de Antonio Blanco, lo que allanó el camino para Osasuna. Aunque no tuvo que intervenir apenas, esa superioridad no se plasmó y los de Arrasate sufrieron más de la cuenta. La lesión de Mojica fue el primer contratiempo y después llegaron los problemas de Sergio Herrera.

ROMPIÓ A LLORAR

Se lanzó al suelo dolorido. El Alavés se quejaba de una pérdida de tiempo. Figueroa Vázquez le acabó mostrando la tarjeta. Pero esas molestias eran tan reales que no podía golpear el balón y no pudo aguantar mucho más. En el minuto 77, coincidiendo con la pausa de hidratación, tuvo que pedir el cambio en el minuto 80. Tenía calambres en los gemelos. Aitor Fernández se preparaba en la banda y Herrera mostró toda su impotencia en el recorrido hasta la banda. Dolido por tener que marcharse no paró de gesticular y gritar. Abrazó a su compañero en la portería. Era su turno. Enfurecido a más no poder, se dirigió al banquillo ante la perplejidad de sus compañeros. Se sentó y rompió a llorar de impotencia. Puro corazón.

Luego Osasuna amplió la ventaja y redondear una victoria dejando la puerta a cero. En seis participaciones entre Liga y Conference, Sergio Herrera no encajado en la mitad.

Del golpe del calor al cambio: "Era un marrón para Aitor"

Pocos lo sabían, pero Sergio Herrera comenzó el partido de Vitoria tras haber sufrido un golpe de calor. “Nos ha pasado a unos cuantos el golpe de calor. No sé si por la hora o alimentación rara. Tenía ganas de vomitar al acabar el calentamiento, era una insolación. En la primera parte también me encontraba mal. Puede tener algo que ver eso con los problemas físicos de después. He tenido que pedir el cambio”, lamentaba.

“Es lo que pasa, no podía seguir. Me ha dolido porque me estaba encontrando muy bien. Estaba disfrutando mucho del partido. Se te suben los gemelos y no podía ni caminar”, dijo el portero sobre la situación del final. “Es la primera vez que me pasa esto en un campo de fútbol. Además de hacer un partido y estar a gusto he tenido que meter en un marrón a Aitor y eso me da rabia. Con 0-1 y el partido así le he dicho que lo sentía mucho. Por suerte ha salido todo bien”.

“Estoy contento de poder ayudar. Es una victoria muy importante, es un equipo de nuestra Liga. Ganar aquí nos da buenos tres puntos. No hemos hecho un gran partido pero sí un gran esfuerzo. Dentro de un mal partido hemos sabido competir. La salvación pasa por ganar estos nuestros partidos. Esta es nuestra Liga”, opinó.

Sobre su pasado en el Alavés quiso dejar claro que “no podía seguir y que quizá haya gente que se lo ha tomado mal”. “He estado siete años aquí, le tengo mucho aprecio a este club. Cuando estuve aquí no pude debutar en Mendizorroza, tenía esa espina. Este campo es maravilloso”, apuntó.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora