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Osasuna

Así han sido los tres cambios sustanciales de El Sadar tras su inauguración en 1967

Aquella infraestructura que sustituyó a San Juan creció con la construcción de la Tribuna de Preferencia en 1989 y, ahora, ha evolucionado al proyecto de Muro Rojo

2021. El proyecto final del Muro Rojo, con la cubierta única y el zócalo. El Navarra Arena asoma a la izquierda
2021. El proyecto final del Muro Rojo, con la cubierta única y el zócalo. El Navarra Arena asoma a la izquierdaDN
  • DN. Pamplona
Actualizado el 14/08/2021 a las 11:30
El Sadar estrena nueva cara ante sus aficionados. Será el tercer cambio sustancial desde que el estadio se inaugurara en 1967. Aquella infraestructura que sustituyó a San Juan creció con la construcción de la Tribuna de Preferencia en 1989 y, ahora, ha evolucionado al proyecto de Muro Rojo. La retirada de la cubierta de esa grada hace que la remodelación sea, si cabe, más profunda. El Sadar cuenta con un cerramiento nuevo y un zócalo que rodea el perímetro. El aforo es de 23.576 espectadores. Hoy habrá un tercio por las restricciones.
54 años de vida guardan los cimientos de un estadio que ha ido adaptándose a los nuevos tiempos tratando de conservar su esencia. Cosas del destino, el aforo del nuevo campo será casi calcado al del primer proyecto realizado por Construcciones Erroz. Entonces entraban 23.283 espectadores (7.334 sentados y 15.949 de pie).La imagen de aquel Sadar pretendía recoger el testigo del antiguo San Juan. Público cerca del campo para lograr un ambiente único. Costó finalmente 51 millones de pesetas.
La siguiente transformación se produjo en 1989. Entonces llegó la ampliación en Preferencia con una grada nueva, cuya finalización completo se produjo en enero de 1990. El Sadar rozó los 30.000 espectadores con la presencia de 4.000 nuevos asientos y la novedad de los palcos VIP. La evolución rompió la homogeneidad del campo con la elevación de un anillo de grandes dimensiones. Fue obra del arquitecto José Casals Robles y su precio, de 561 millones de pesetas aunque terminara por salir gratis gracias a Fermín Ezcurra. El expresidente consiguió que la LFP lo pagara, en compensación por las ayudas que había dado el CSD al resto de clubes con deudas.
Lógicamente se convirtió en un gran símbolo para el osasunismo. Las 20 bóvedas de policarbontato sirvieron para proteger de la lluvia, dar cobijo a una mayor masa social y fortalecer la iluminación del estadio en lo más alto. El aforo se fue reduciendo para dar asiento a los aficionados y respetar la normativa vigente. Una legislación que el actual campo no cumplía en materia de espacios. Había que reformar El Sadar. Y se ha hecho para firmar la tercera cara.
OTROS PROYECTOS
A punto estuvo El Sadar -entonces Reyno de Navarra- en sufrir una remodelación. En 2005 el Gobierno de Navarra proyectó el exterior reformado en el marco del patrocinio para dar nombre al estadio. Más tarde, en diciembre de 2006, Patxi Izco presentó un proyecto que afectaba a tres de los cuatro lados del campo rojillo. Ninguno salió adelante.
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