Turismo

Qué ver en Villafranca

La Badina Escudera es un enclave único de esta villa por la situación de sus balsas, que da lugar a determinados tipos de vegetación y fauna. La arquitectura barroca es otro de sus principales atractivos

Vistas de Villafranca con la Ermita de Santa Eufemia a la izquierda
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Vistas de Villafranca, con la Parroquia de Santa Eufemia a la izquierda
Vistas de Villafranca con la Ermita de Santa Eufemia a la izquierda

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Publicado el 05/08/2021 a las 11:04

Villafranca es un municipio de Navarra que ofrece una mezcla de arquitectura y naturaleza sin igual, con sus monumentos y parajes naturales muy cerca los unos de los otros. De esta forma, la villa queda dividida entre rutas naturales y otras de carácter más cultural.

En la primera opción, nos encontraremos con caminos sencillos que nos dirigirán a enclaves habitados por distintas especies animales y vegetales que forman parte de un mismo entorno natural.

Si, por el contrario, elegimos el trayecto por la cultura y la historia de Villafranca, serán sus monumentos y su arquitectura los que nos recibirán con las puertas abiertas en un viaje al pasado romano de la villa.

PARAJES NATURALES

1-. Badina Escudera

Es una zona húmeda con forma estrecha y de gran valor medio ambiental. Se trata de cuatro balsas de agua, dos a cada lado de la AP-15, que están rodeadas de campos de regadío. Estas zonas húmedas deberían tener carácter temporal, pero debido al excedente de agua del riego de los cultivos el humedal se mantiene durante todo el año. 

Este entorno da lugar a una vegetación determinada, entre la que destaca la ‘Ruppia maritima’. Su nombre no hace referencia a su origen marítimo, sino a su capacidad de tolerar grandes cantidades de sal propias de las aguas de Badina Escudera.

Entre rupias, juncales y carrizos podemos llegar a avistar garzas reales e imperiales, cigüeñelas, ánades reales, carriceros, estorninos, cercetas, patos, cormoranes, etc. Entre todas las especies animales que habitan en este entorno cabría destacar el galápago europeo, una tortuga pequeña que prefiere aguas con escasa corriente y abundante vegetación.

Este destacado lugar fue catalogado, en marzo de 1989, como Enclave Natural y, a su vez, forma parte de la Red Natura 2000. Se puede visitar recorriendo una ruta circular de 11,5 km de longitud y que apenas alcanza los 40 m de desnivel.

La Badina Escudera tiene una vegetación y fauna particulares que se adaptan a las condiciones de humedad y salinidad
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La Badina Escudera tiene una vegetación y fauna particulares que se adaptan a las condiciones de humedad y salinidadcedida
La Badina Escudera tiene una vegetación y fauna particulares que se adaptan a las condiciones de humedad y salinidad

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2-. Ruta de los sotos

Otro atractivo trayecto que podemos realizar partiendo desde Villafranca es la ruta de los sotos. Se trata de un recorrido de 8 km y con un desnivel casi inapreciable.

Sale de la zona recreativa situada en el extremo noroeste de Villafranca. Un camino ancho, entre parcelas de regadío, lleva hasta las grandes choperas situadas en las márgenes del río Aragón. El paseo remonta su curso llegando a la desembocadura del río Arga. Continuamos entre sotos naturales y choperas, siempre cerca del río Aragón, por parajes de gran belleza. Al encontrarnos con una mota, se abandonan las orillas del Aragón para encaminarnos hacia el pueblo. El último tramo coincide con la pista del inicio.

CENTRO DEL BARROCO RIBERO

Villafranca es uno de los principales lugares que representan el patrimonio barroco en Navarra. Sus monumentos, construidos en ladrillo, lucen dos o tres niveles sobrios con grandes balconadas y una serie de arcos de medio punto. La decoración de estos edificios se basa en escudos de piedra y labores de ladrillo en las cornisas.

Esta esencia, propia de Villafranca, la podemos disfrutar desde el primero de sus rincones con la Parroquia de Santa Eufemia, el Palacio de Bobadilla y el Convento de Nuestra Señora del Carmen. Todos ellos comparten este estilo barroco de la Ribera del Ebro, que cuenta con muchas diferencias con el de la zona de montaña.

También cabe destacar el mirador del paseo Marqués de Vadillo, conocido popularmente como el Atrio. Sin embargo, la visita a esta villa no termina ahí, sino que se añaden la plaza de los Fueros, el Palacio de Conde de Rodezno y la Casa Consistorial.

Estos y otros enclaves como la Casa de los Arévalos o la Casa del Marquesado de Villabrágima dan forma a un lugar con un pasado romano que todavía preserva restos del antiguo asentamiento y los mosaicos más grandes y mejor preservados de Navarra.

PRINCIPALES MONUMENTOS

El edificio civil más importante de Villafranca es el Palacio de Bobadilla, que perteneció a la noble familia de los Martínez de Arizala. Fue construido con el característico ladrillo del barroco ribero a finales del siglo XVII o comienzos del XVIII. Resulta una de las construcciones más llamativas de la villa por sus dimensiones y su puerta principal que, adintelada y de piedra, sostiene un balcón en su parte superior. Destaca la decoración geométrica en su hilera de arcos de medio punto.

El Palacio de Bobadilla destaca por sus dimensiones y el balcón en la parte superior de su puerta principal
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El Palacio de Bobadilla destaca por sus dimensiones y el balcón en la parte superior de su puerta principalBlanca Aldanondo
El Palacio de Bobadilla destaca por sus dimensiones y el balcón en la parte superior de su puerta principal

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Otro monumento que, sin duda, también merece la pena visitar es la Parroquia de Santa Eufemia. Esta iglesia, típicamente barroca, cuenta con planta de cruz latina y nave única que fueron construidas para ampliar el edificio en el siglo XVI. Su parte exterior destaca por su magnífica fábrica de ladrillo y por su torre vertical, que se inspira en la de la catedral de Tudela. En su interior aguardan una enorme cantidad de retablos que representan distintos motivos religiosos e históricos, entre los cuales destaca el que muestra el martirio de Santa Eufemia. Cabe, además, destacar un pequeño museo ubicado en la sacristía que ofrece al visitante objetos como los pasos de Semana Santa.

En la misma plaza podemos visitar también el convento de Nuestra Señora del Carmen, del siglo XVIII, que sigue el modelo de las iglesias conventuales del siglo XVII. Su fachada es de ladrillo y posee, en la parte superior, un tímpano curvo y una espadaña lateral. Sus respectivos retablos son del tipo rococó.

Otros edificios religiosos de interés en Villafranca son la basílica de la Virgen del Castellar y las ermitas dedicadas a San Pedro y a la Virgen del Portal.

CÓMO LLEGAR

El municipio de Villafranca se encuentra comunicado por carretera a través de la N-121 y la Autopista de Navarra. Además, dispone de una estación de tren que ofrece trayectos desde Pamplona, Barcelona, Madrid, Zaragoza, etc.

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