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Recetas

Calabacín y queso, tres recetas que demuestran lo bien que se llevan

Dos milhojas y unos paquetitos rebozados en queso parmesano que además de calabacín llevan berenjena... Recetas sencillas que quedan genial si tenemos invitados

Este milhojas es una de las tres recetas de hoy con calabacín y queso
Este milhojas es una de las tres recetas de hoy con calabacín y queso
Actualizada 06/10/2020 a las 10:59

Nunca hubo problemas para que comiera. Se lo digo ahora mientras disfruto a dos carrillos un bizcocho que me hizo ayer mi abuela. Pero no sólo hablo de dulce. Siempre comí bien. También de niña. Fui al comedor desde el primer día de cole, con tres años, hasta el último, con dieciocho. Imagino que eso influyó en que ahora no tenga tonterías gastronómicas. Por eso aquel día de verano en el que mi madre llegó a casa y yo estaba delante de un puré de calabacín intacto, supo que algo pasaba. Tenía unos 10 años. La chica que entonces nos cuidaba se había rendido intentándome hacer tragar eso. “Esto no es calabacín”, gritaba yo con mi orgullo gourmet tocado. Gato por liebre a mí, chssss. A mí que había pasado el verano recolectando calabacines de la huerta de la Tía Leo en el pueblo. A MÍ, que me pasaba todo julio comiendo esta verdura de mil maneras posibles porque la tierra daba más de lo que podíamos consumir entre tres casas. Chsssss. La canguro se fue y mi madre se quedó haciendo el agotador papel del negociador de comida. Y en un momento dado se levantó al frigorífico a por otra cosa y los vio. Los calabacines. Imagino, que como en las películas, miraría entonces corriendo al plato que yo mareaba con la cuchara y de nuevo fijaría su vista en el frigorífico como para asegurarse de que lo que veía era real. Y lo era. Hizo un rápido repaso mental de la última compra y fue cuando cayó en la cuenta de lo que había triturado la canguro pensando que eran calabacines. Lo que yo me negaba a comer era un innovador puré de endivias. No quiero ni pensar lo amargo que estaría por muchos quesitos que le hubiera echado al mejunje. Nahum 1- Canguro 0. Y mi orgullo gastronómico a salvo. Hoy les chivo tres recetas deliciosas con esta maravilla verde y sanísima. Asegúrense de que no les den gato por liebre. Estos poderes de supervivencia de comedor no los tenemos todos.

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