El ingrediente que mejora cualquier plato, según el nutricionista Pablo Ojeda
Un alimento de la dieta mediterránea que, al prepararse en esta versión, incrementa la concentración de sus nutrientes y potencia sus beneficios para la salud


Publicado el 12/06/2026 a las 05:00
Nos obsesionamos con los llamados superalimentos exóticos, pero a menudo olvidamos ingredientes muy comunes de la dieta mediterránea que pueden aportar grandes beneficios. Según el nutricionista Pablo Ojeda, existe un alimento muy habitual en nuestra cocina que, cuando se consume en una versión concreta, no solo intensifica su sabor, sino que también concentra sus propiedades nutricionales.
Este ingrediente resulta especialmente interesante porque, al pasar por un proceso de deshidratación, aumenta la densidad de sus nutrientes, antioxidantes y minerales, ofreciendo un perfil mucho más potente que en su forma natural. Además, su contenido en ciertos compuestos bioactivos se ve reforzado, especialmente cuando se combina con aceite de oliva virgen extra.
Y aquí viene la clave: estamos hablando del tomate seco, una versión deshidratada del tomate que, según Ojeda, puede marcar un antes y un después en la forma de entender la cocina saludable. El “truco mediterráneo” que casi nadie usa
Ojeda lo resume como un auténtico hallazgo dentro de la dieta mediterránea. En sus palabras: “olvídate un momento de superalimentos raros porque hay un alimento mediterráneo que casi nadie valora y que puede mejorar muchísimo tus platos y tu salud”.
El experto insiste en que puede ser especialmente útil si se tienen problemas como “digestiones pesadas, retención de líquidos o poca saciedad”, ya que ayuda a mejorar la calidad de la dieta sin necesidad de recurrir a productos procesados. Es una buena opción si se nos está pasando un tomate porque no sabemos el truco del chef David Guibert para que los tomates se mantengan frescos más tiempo.
Más concentración de nutrientes y antioxidantes
Una de las claves del tomate seco es su densidad nutricional. Según explica el nutricionista, “cuando lo usas deshidratado concentra muchísimo más sus nutrientes, más antioxidantes, más minerales, muchísimo más sabor”.
Entre sus compuestos más destacados se encuentra el licopeno, un antioxidante muy estudiado por su relación con la salud cardiovascular, la protección celular y el envejecimiento saludable. Ojeda señala que “es uno de los antioxidantes más estudiados de la dieta mediterránea”.
Además, añade un matiz importante: “el licopeno se absorbe mejor cuando este alimento está deshidratado y acompañado de aceite de oliva virgen extra”. Más saciedad y menos ultraprocesados
El nutricionista también destaca su efecto en la alimentación diaria. Al perder agua, el tomate seco concentra fibra y sabor, lo que ayuda a aumentar la saciedad y reduce la necesidad de añadir salsas o productos ultraprocesados.
“Más sabor y menos necesidad de añadir salsas, platos mucho más ricos, sin ultraprocesados”, explica Ojeda, que lo considera una herramienta sencilla para comer mejor sin sentir que se está a dieta. Cómo incorporarlo en tu dieta
El tomate seco es muy versátil y puede añadirse a ensaladas, pasta fría, tostadas, quesos o verduras asadas. Es otro alimento saludable, saciante y poco conocido ideal para añadir a la ensalada. Para el nutricionista, esta es la clave: pequeñas mejoras en ingredientes cotidianos pueden transformar completamente la alimentación.
En definitiva, este alimento demuestra que no siempre es necesario recurrir a productos exóticos para mejorar la salud. A veces, la solución está en volver a lo de siempre, pero con una mirada más consciente y nutritiva.


