La Guía Michelin destaca un restaurante del centro de Pamplona entre sus nuevos descubrimientos
La Ideal Mar, del cocinero pamplonés Andrés Conde Macho, situado en la plaza de los Salesianos de Pamplona, ha llamado la atención y el interés de los inspectores de la prestigiosa publicación


Actualizado el 28/08/2025 a las 13:16
Otro establecimiento navarro, en este caso pamplonés, ha encontrado su sitio en la prestigiosa Guía Michelin, referencia para los amantes de la buena mesa de todo el mundo. Se trata del restaurante La Ideal Mar, ubicado en la plaza Salesianos de Pamplona, y regentada por el chef pamplonés Andrés Conde Macho, formado en el Bulli y que ha trabajado en cuatro continentes, y que inauguró en junio del pasado año esta marisquería con nombre propio.
"Nos contactó una chica y nos pidió fotos del local y de los platos. No ha hecho mucha ilusión la inclusión en la guía, porque supone un apoyo al esfuerzo y al sacrificio diario que hacemos". Así respondía a la llamada de este periódico Andrés Conde.
La Guía Michelin describe La Ideal Mar para sus lectores: "El chef Andrés Conde, que vuelve a casa tras un largo periplo por cocinas de todo el mundo (Francia, EEUU, Perú, Sudáfrica, Dubái...), defiende una propuesta desenfadada y de tinte tradicional, con algún detalle actual, en la que encontrarás ostras, pescados de mercado elaborados al horno, buen marisco cocido, una amplia oferta de arroces (todos para dos)... y un par de opciones de carne. ¡La cocina está acristalada hacia la sala, donde hay un vistoso vivero con bogavantes y langostas!"
Ganador de la VIII Semana de la Croqueta de Navarra
El pasado mes de junio, La Ideal Mar se proclamó campeón de la VIII Semana de la Croqueta de Navarra. La croqueta ganadora, Bocado de mar, era explicada así por Andrés Conde: “es de changurro, que lo cocemos nosotros, y tiene leche de un caserío de Baztán, un 'carpaccio' de gamba blanca y lo pintamos como si fuera un 'nigiri' japonés”, relató Conde. Todo esto, sobre un centollo de resina –de dimensiones superiores a las de un centollo real– con cuatro hendiduras para colocar las croquetas".
