Calefacción o bomba de calor: ¿qué es mejor? ¿Cuáles son las diferencias en cuanto a consumo?
El coste de mantener la casa cálida dependerá mucho del sistema que utilices, comprueba el que mejor se adapta a ti


Publicado el 18/10/2024 a las 11:25
Llega el frío, la época en la que más tiempo pasamos en casa con lo que llega también la época de encender la calefacción. Por eso es importante tomar decisiones que optimicen el confort y el ahorro energético. Y llega también la pregunta de todos los años ¿calefacción o bomba de calor? Hoy os vamos a ayudar a resolverla.
Si optamos por la calefacción una cosa está clara. Si queremos ahorrar en la factura tendremos que aprender a purgarla. Purgar los radiadores antes del frío es clave para optimizar tu calefacción, ahorrar energía y mantener tu hogar más cálido durante todo el invierno.
Factores decisivos para elegir calefacción o bomba de calor
La elección entre calefacción tradicional y bomba de calor depende del clima y las necesidades específicas. La bomba de calor es más eficiente en climas templados, funcionando con electricidad y extrayendo calor del exterior para introducirlo en el interior, mientras que la calefacción tradicional usa gas o electricidad para generar calor directamente.
Las bombas de calor pueden alcanzar una eficiencia del 300-400%, es decir, por cada kWh de electricidad producen entre 3 y 4 kWh de calor, mientras que una caldera de gas tiene una eficiencia del 90-95%. La bomba de calor también puede funcionar como aire acondicionado, lo que la hace versátil, aunque su rendimiento disminuye en climas muy fríos.
Costes de la calefacción según el sistema:
Eso sí, el coste de mantener la casa cálida dependerá mucho del sistema que utilices:
Bomba de calor: Aunque puede tener un coste inicial más elevado, el consumo energético es más bajo. Esto puede suponer un ahorro considerable en el largo plazo, especialmente si los inviernos no son extremadamente fríos.
Caldera de gas: Tiene un coste inicial más bajo, pero los gastos en combustible pueden ser mayores a lo largo del invierno. De hecho, el precio del butano subió en octubre.
Radiadores eléctricos: Son los menos eficientes en términos de consumo eléctrico, por lo que pueden aumentar notablemente la factura eléctrica si se usan intensivamente.
En resumen, para un invierno más cálido y económico, ajusta bien la temperatura, cuida el aislamiento y realiza un buen mantenimiento de los sistemas de calefacción. Así, podrás disfrutar de confort sin que los gastos se disparen.


