Chivite, en el Senado: más de lo mismo

"El juego semántico con el que pretende distraer no puede obviar el varapalo de Anticorrupción, que estima que en tres  informes auditados, entre ellos el de Belate, el proceso debió ser anulado"

thumb

Editorial DN

Publicado el 30/09/2025 a las 05:00

El caso Cerdán sigue centrando la actualidad política, por más que les pese y les moleste a los socialistas. En el capítulo de comparecencias en la comisión de investigación del Senado, relativa a este caso, ayer fue el turno de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, que sí estuvo en Madrid, pero de momento no estará en la comisión del Parlamento de Navarra porque el PSN y sus socios bloquearon vergonzantemente, dada su responsabilidad, su presencia y la de la anterior presidenta, Uxue Barkos. La líder de los socialistas y del Ejecutivo foral afirmó ayer que no teme los audios de Koldo ni lo que diga Santos Cerdán, hombre clave del socialismo navarro y nacional hoy en prisión. María Chivite volvió a recurrir al relato que viene repitiendo machaconamente, especialmente desde que se conocieron los informes de la Oficina Anticorrupción (OANA) sobre alguna de las obras y proyectos públicos que se han adjudicado a las UTE en las que estaban las empresas investigadas en la trama del caso Cerdán. Insiste la presidenta en que los informes, tanto de Comptos como de la OANA, hablan de “errores” e “irregularidades” y no de “ilegalidades ni de corrupción”. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

El juego semántico con el que pretende distraer la presidenta no puede obviar el varapalo de Anticorrupción, que estima que en tres informes auditados, entre ellos el de Belate, el proceso debió ser anulado. Una cruda realidad que se suma a lo que ya se conocía anteriormente, y que siembra todas las dudas sobre la concesión de una de las obras más importantes de Navarra, y que tiene entre sus adjudicatarias a Servinabar, empresa en el ojo del huracán y de la presunta trama corrupta. La presidenta, al más puro estilo de Pedro Sánchez, recurrió al victimismo al señalar que está siendo objeto de una vendetta de las derechas, “que se están llevando por delante el prestigio de toda Navarra”. Cuando el ex número dos del PSOE, Santos Cerdán, está aún en prisión y es a quien el juez atribuye un papel preeminente en la supuesta trama de corruptelas, y Alzórriz, mano derecha de Chivite, dimitió como vicesecretario general del PSN por este caso, no cabe mirar para otro lado. Un intento baldío e inútil por desviar la atención y no asumir responsabilidades que no cuela.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora