Un año del volantazo político socialista
El Ayuntamiento de Pamplona cumple doce meses en manos de Joseba Asiron tras la moción de censura a UPN acordada desde Madrid por el socialismo y la izquierda abertzale

Publicado el 28/12/2024 a las 05:00
Este sábado se cumple un año de la primera moción de censura en la historia de Pamplona. 365 días desde que Joseba Asiron aferrase de nuevo el bastón de mando y dejase en la oposición a UPN, el partido más votado en las últimas elecciones.
No fue una sorpresa. Tampoco una casualidad fruto de la aritmética política. Simplemente evidenció la constatación del viraje político histórico del Partido Socialista de Navarra.
Una postura contra natura para los propios socialistas hasta hace nada, pautada desde Madrid, y por todos entendida como el pago a EH Bildu por su apoyo imprescindible al Gobierno de Pedro Sánchez. Porque aquí no caben engaños. Ni entonces ni ahora.
La cacareada excusa de que Pamplona se hallaba paralizada por la falta de mayoría de Cristina Ibarrola no se la creen ni los socialistas, ni los abertzales, pese a que a día de hoy lo sigan repitiendo como un mantra. Era simple y llanamente una mera cuestión de tiempo que los mismos que insultaron al PSN tras la constitución del ayuntamiento en junio se encamaran con él acabado diciembre.
Entre medio, un acoso y derribo rayando lo personal a la entonces alcaldesa. Hoy ya no se habla en los plenos de la ropa, pendientes o bolsos que lucía la alcaldesa. No lo necesitan, pues todo es paz y quietud para la mayoría que tienen amarrada entre Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo. ¿Ya no duermen personas en las calles de Pamplona? ¿Se ha solucionado el problema de la vivienda? ¿Hay una mejor convivencia en la ciudad? Las respuestas son obvias.
Lo que unos llamaron parálisis no fue más que un bloqueo calculado al milímetro para que doce meses después en Pamplona pueda reinar un Joseba Asiron de perfil bajo en lo identitario, y gobernar Joxe Abaurrea, el poder en la sombra municipal. ¿Y el PSN? ¿Ha ganado algo con un volantazo que dinamita puentes con UPN? No lo parece a tenor de su escaso peso en el día a día del ayuntamiento.
A los socialistas, eso sí, se les ve muy cómodos una vez cruzada su línea roja autoimpuesta y completado el blanqueamiento a los herederos políticos de ETA. Las urnas dirán en el futuro si acertaron o no.