"Lo sucedido en el Congreso, con la derrota de la reforma de la ley de extranjería y la senda de déficit, es una muestra más de la endeble mayoría que sostiene a Sánchez, a merced del secesionismo"

thumb

Editorial DN

Actualizado el 24/07/2024 a las 09:39

El último pleno del curso político en el Congreso resultó tan maratoniano como ilustrativo de la más que precaria estabilidad que azota al Gobierno de Sánchez. Durante la larga jornada, en la que también se debatió la renovación del Poder Judicial, la ley de paridad o la prórroga de las medidas anticrisis, uno de los focos estaba en la reforma de la ley de extranjería, al que sorpresivamente se sumó la senda de déficit por el portazo de Junts, en un nuevo órdago a Sánchez. Junto a la reforma de la ley de extranjería, que también resultó derrotada, son una muestra más de la endeble mayoría que sostiene alEjecutivo de la nación y que obliga al Partido Socialista a estar sometido a la presión continuada de los socios de legislatura que ha elegido. Muy especialmente la de los secesionistas. Más allá de los votos en contra de PP y Vox, la negativa de Junts a apoyar al Ejecutivo del que es socio es una muestra más del poder que los de Puigdemont quieren ejercer sobre el líder del Ejecutivo, crecidos después de la ley de amnistía, y necesitados de marcar territorio con las negociaciones para el gobierno de Cataluña en el aire. Máxime, después de que ayer, y durante la celebración del debate, se conociera que el presidente Sánchez se reunirá hoy el Barcelona con Aragonés (ERC), en plena negociación para la posible investidura del socialista Illa. Algo que no gustó en absoluto a los de Puigdemont, que quisieron dejar claro una vez más que la legislatura pasa por sus manos y lo hicieron tumbando in extremis la senda del déficit, clave para la elaboración de los próximos presupuestos. Aquí es donde tiene Pedro Sánchez un problema considerable, en una relación de desconfianza mutua con unos socios insaciables y preocupados únicamente por sus propios intereses, muy alejados de los del conjunto del país como se empeñan en demostrar. Por más que ayer desde los socialistas se quisiera responsabilizar a los populares de la no aprobación de algunas leyes, como la reforma de la de extranjería, a los que sólo les interpelan a última hora y angustiados por la necesidad de no sufrir más derrotas parlamentarias. Ni siquiera el interesado discurso de Sánchez del muro “contra la derecha y la extrema derecha” sostiene la precariedad parlamentaria de un Ejecutivo preso de la endiablada mayoría aritmética que ha elegido para gobernar. Mal augurio para el futuro de la legislatura y la estabilidad del país.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora