"El Consell de la República es un ensayo de la tuna"

Publicado el 25/10/2023 a las 05:00
Waterloo es Cádiz con Puigdemones, Cádiz es Waterloo con más salero”, lo cantaba el tanguillo. Tendríamos que estar mirando el fuego de la chimenea y en la calle Comedias comprando un paquete de castañas para calentarnos el bolsillo del abrigo y cómo es que andamos pendientes de lo que dice el Consell de la República de la investidura de Sánchez. El Consell de la República es un ensayo de la tuna, pero tiene bases porque ahora todo tiene bases, y las bases han dicho que Junts debería bloquear la investidura del pedrismo de mi Españita ‘postpsoe’. Preguntarle a tus bases es como preguntarle a tu perro: siempre te dice que sí. Si por ejemplo, al término de esta columna yo me abro una lata de cerveza, me siento en la cocina y le preguntoCA a mi perro setter Alai si debería irme a San Sebastián subido en ‘Princesa Ana’ me mirará en silencio, interesado, comprensivo punto intelectualón, guiñará una oreja, meneará el rabo y esto será definitivamente un sí, así que ya estaría yo subido en la moto. Alai bate el campo entre las jaras y los romerales y está aquí y después se aparece volando allá lejos entre los lentiscos como un fantasma blanco moteado siguiento tras la carrera del conejo, o acaso el vuelo de la perdiz que ha levantado del rastrojo. Después siempre regresa, agitando el colgajo de la lengua por un costado de la boca, los ojos fuera de las órbitas por la cercanía de la presa, pero al fin y al cabo vuelve a mi vera, que es su lugar. Yo siempre creí que Puigdemont quería volver, pero en Bruselas el champagne siempre está frío y todas las mujeres saben de arte contemporáneo. Héroe es el que vuelve a casa a ser un tipo normal, a pelearse con el espejo, a hacer de tertuliano, de sonreír aquí y allá, buscarse un curro de verdad y abandonar la tentación del trono del incomprendido, del que se sabe producto de la injusticia del mundo. No somos obra del destino. Al contrario, nos forjan las obligaciones, las facturas, la rutina y el atasco del lunes en la M30 cuando llueve. En los rodalíes y en la renuncia a los sueños de grandeza, en la asunción de que le debes la vida a tu enemigo; ahí te quiero ver, Carles, y no en el delirio de ser capitán de los pueblos elegidos. La mayor hazaña consiste en pasar por el aro.