Agroalimentación

La sequía y el calor frenan la preparación de las siembras de cereal en Navarra y merman las cosechas

 los suelos definidos oficialmente como "muy secos", los cerealistas están a la espera de lluvias mientras la ganadería del norte continúa recurriendo a la alimentación suplementaria ante la falta de pastos

Los ganaderos, sobreviven sin agua. La dureza de la sequía, la falta de lluvia y el calor ponen en complicada situación a la ganadería
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La dureza de la sequía, la falta de lluvia y el calor ponen en complicada situación a la ganaderíaDN
Los ganaderos, sobreviven sin agua. La dureza de la sequía, la falta de lluvia y el calor ponen en complicada situación a la ganadería

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M. Carmen Garde

Publicado el 12/09/2026 a las 05:00

La situación climática de escasez de lluvias y elevadas temperaturas, que empezó a notarse a finales de  mayo, está dejando una profunda huella en el sector primario de la Comunidad foral, donde el mes de agosto ha resultado muy cálido e incluso con carácter extremadamente cálido en el extremo oriental. Durante la semana del 28 de agosto al 4 de septiembre, las temperaturas máximas han oscilado entre los 25,1 y los 33,7ºC en las zonas de cultivo, con apenas precipitaciones. Como consecuencia directa de estas condiciones, los embalses de la región han sufrido un descenso notable y almacenan actualmente un 38% de agua respecto a su capacidad total, frente al 56% que registraban el mes anterior, según recoge el Gobierno de Navarra en un informe.

En este contexto, el estado de los suelos es calificado oficialmente como "muy seco", lo que mantiene "prácticamente bloqueadas las labores agrícolas" de cara al otoño. La ausencia de precipitaciones "está dificultando la preparación del lecho de siembra para los cultivos de cereal y alternativos".

De manera más específica, los agricultores de las zonas cerealistas de Navarra "siguen esperando las lluvias" para acondicionar el terreno ante la próxima siembra de colza, cuyas fechas óptimas se sitúan en la primera quincena de septiembre. Por ello, los trabajos agrarios destinados a mejorar el suelo y controlar las malas hierbas se encuentran prácticamente parados a la espera de que mejore el tempero, siempre según el citado documento.

AFECCIÓN A LAS COSECHAS

El déficit hídrico y el exceso de calor también han afectado al tramo final de las cosechas de verano, provocando una merma de las producciones en diversos cultivos. En el caso del girasol de secano, la campaña está finalizando en la Cuenca de Pamplona, Pirineos, Nord-Occidental, Navarra Media y Tierra Estella. Sin embargo, la falta de lluvia y las elevadas temperaturas han provocado rendimientos muy escasos, lo que ha llevado ya a la notificación de  algunos siniestros por sequía a Agroseguros.

La campaña de la patata en los valles pirenaicos comparte una evolución similar, donde las labores de desbroce se retrasan por una sequía que condiciona el crecimiento y los calibres, previéndose una recogida mermada a partir de la segunda quincena de septiembre.

En las comarcas ganaderas de la mitad norte, el calor ha obligado a adelantar la recogida y picado del maíz forrajero, que ya está prácticamente finalizada en Sakana, muy avanzada en Ultzama y comenzando en Larraun. Los rendimientos de este cultivo forrajero se ven penalizados tanto por las condiciones climáticas como por los ataques de la plaga de araña roja.

LA GANADERÍA, SIN PASTOS EN LA MONTAÑA

El impacto en la ganadería se agrava por el agostamiento de praderas y pastos, lo que ha dejado "una oferta vegetativa escasa o nula en los prados del norte" de la Comunidad foral. Ante esta ausencia de alimento natural, los ganaderos se ven obligados a aportar alimentación suplementaria a sus rebaños mientras esperan lluvias. En las zonas cerealistas tradicionales, los ricios de cereal son nulos y las praderas se encuentran agostadas, según el informe.

En el regadío navarro, las labores de recolección e implantación avanzan con intensidad. Se mantiene activa la recogida de cultivos hortícolas como berenjena, cebolla, guindilla, judía verde, maíz dulce, pimiento y tomate. En el caso del tomate, preocupa la presencia del ácaro del bronceado, que está causando daños significativos tanto en plantaciones de exterior como en invernaderos.

Por el contrario, la vendimia progresa de forma generalizada por todo el viñedo navarro. Al mismo tiempo, el sector agrario define la adquisición de semillas para la sementera, donde el INTIA destaca la hegemonía de variedades como Chimene en avena, Saratoga y Meseta en cebada de ciclo largo, y Filón en trigos blando

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