Andosilla completó una hora de Pasión bajo la lluvia
El intenso aguacero que acompañó todo el recorrido no ha podido con una representación que solo la pandemia ha interrumpido en sus 32 ediciones
Actualizado el 30/03/2024 a las 08:29
La lluvia que ha comenzado pasados unos minutos de las 10 de la mañana y no se ha detenido a lo largo de toda la hora de representación por las calles de la parte vieja de la localidad no ha podido esta mañana de Viernes Santo con la Pasión Viviente de Andosilla. Se han completado bajo un aguacero que ha arreciado por momentos las 14 estaciones de uno de los actos centrales de la Semana Santa navarra organizado desde sus inicios por el grupo parroquial Marcha Joven.
A 10 grados de temperatura, acabar fue de 'valientes' y un motivo de orgullo para veteranos como Carlos Fuertes Goñi que, en el papel de nuevo de Pilatos, ha reconocido muy emocionado el importante papel jugado por la juventud del pueblo en la Pasión del Viernes Santo. "La verdad es que sí, sientes mucha emoción al ver su implicación e ilusión en representar a Andosilla. Nunca recuerdo en todos estos años un tiempo así. Sí que en alguna ocasión hemos tenido que retrasar un poco la salida por la lluvia o ha empezado a caer justo al acabar, pero así seguido con tanta intensidad nunca había pasado", subraya.
No se planteó suspender en ningún momento pero sí se garantizó la seguridad de las últimas estaciones, ya en la plaza Lope del Val, para el alzamiento y la bajada de la cruz en un suelo mojado por el que los intérpretes se movieron con sandalias. Pudo hacerse y pasaban diez minutos de las 11 cuando, antes de la foto de familia del más de medio centenar de personas implicadas directamente en el recorrido, José Ramón Gurpegui Resano, director de escena, daba las gracias al público por su participación y respeto. Un público muy familiar, con numerosos niños, que ha seguido bajo la lluvia la Pasión y acompañado en silencio el desarrollo de un trayecto entre el Pretorio, donde ha comenzado con el juicio de Pilatos, y el Gólgota de la crucifixión.
Solo al descender de la cruz Alberto Cordón Itarte, el Jesús de la Pasión de Andosilla, constató la dureza de los minutos previos. Aterido de frío, empapado y ya protegido por una manta, no ha ocultado sentirse orgulloso por el desarrollo del acto pese al mal tiempo. Había sido, contaba, especialmente duro al desprenderse de la túnica en el momento de ser crucificado pero en ningún momento se habían planteado suspender.
Andosilla, camino de su edición número 33, se toma un respiro tras meses de trabajo y preparativos. Una labor de muchos que se notó también en la ambientación de las calles, con grandes telas decoradas con paisajes y balcones que buscaron esa atmósfera del Jerusalén de hace dos mil años. En ellas también el Mercado Hebreo, los puestos de productos artesanos haciendo frente a este lluvioso Viernes Santo.
