Cuchillería Caneda

Juan Carlos Caneda: "A finales de septiembre me jubilo y conmigo el negocio baja la persiana"

Fundada en 1903, Cuchillería Caneda ha pasado por tres generaciones

Juan Carlos Caneda afila un cuchillo con cuidado en su rueda biselada
AmpliarAmpliar
Juan Carlos Caneda afila un cuchillo con cuidado en su rueda biselada
Juan Carlos Caneda afila un cuchillo con cuidado en su rueda biselada

CerrarCerrar

Gael Laspalas

Actualizado el 10/08/2025 a las 08:48

La Cuchillería Caneda, un pequeño local en la Calle Mañueta donde Juan Carlos Caneda afila con cuidado un cuchillo. Fundada en 1903, ha pasado por tres generaciones. “Conmigo se acaba. A finales de septiembre me jubilo y ya está. No hay nadie que quiera seguir con estas cosas”, afirmaba con tristeza. Aunque hay demanda de afiladores y de cuchillos de calidad, nadie quiere asumir el oficio. “Si compras un cuchillo bueno te puede durar toda la vida, pero ahora la gente prefiere lo barato y rápido. Y no cuidan las cosas”.

El negocio comenzó con la familia Arias y lo adquirió su abuelo en 1938. Desde entonces ha sobrevivido vendiendo y afilando todo tipo de cuchillos: desde los Arcos o Los Claveles, de Albacete, hasta marcas alemanas como Los Muñecos o La Corneta, sin olvidar los japoneses, “otra historia” en cuanto a calidad y precio. “Para una casa o un cocinero, por menos dinero te hacen el mismo servicio; luego están los caprichos de cada uno”, comenta.

Un buen cuchillo para el hogar cuesta entre 30 y 50 euros, y bien cuidado puede durar toda la vida. “En una casa, con afilarlo una vez al año tienes suficiente.” Pero la madera en los mangos ya casi no se ve: “Sanidad la prohibió y ahora todo es fibra y esas cosas. Han debido autorizar otra vez, pero en su momento optaron por retirarla.”

A finales de septiembre bajará la persiana definitivamente. Lo hará con cierta pena, pero consciente de que es el final de un ciclo que tarde o temprano iba a llegar. “Hay trabajo, pero la gente joven no quiere este oficio”, concluye, mientras guarda en el escaparate el brillo de una hoja recién afilada. Dice que probablemente siga afilando para algún amigo o cliente de confianza “para no perder la mano”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora