Se retrasa el blindaje de San Jorge y la Rochapea frente a las riadas
Este mes estaba previsto iniciar las obras de mejora de los colectores y colocación de válvulas antirretorno, pero la licitación quedó desierta


Actualizado el 15/08/2024 a las 08:14
Los barrios de la Rochapea y San Jorge no contarán de momento con soluciones técnicas para evitar que el agua del río Arga entre en colectores, sótanos y calles en caso de una gran avenida. Este mes de agosto estaba previsto que comenzaran las obras de colocación de válvulas antirretorno y de construcción de pozos y aliviaderos, pero la licitación ha quedado desierta al no presentar oferta ninguna empresa. El Ayuntamiento de Pamplona deberá sacar de nuevo a licitación, lo que hace difícil que las obras estén terminadas para el invierno.
A raíz de las graves inundaciones del 10 de diciembre de 2021, el Ayuntamiento de Pamplona encargó en 2022 la redacción de un proyecto para la mejora de los colectores y aliviaderos de la Rochapea, así como la colocación de válvulas de retención.
En el tramo entre la calle Errotazar y la plaza de Sancho Abarca existe una barrera situada a una cota superior al de la calzada. En episodios de fuertes avenidas, el río sale de su cauce, llega hasta la barrera y no se desborda, pero por una tapa de colector en la confluencia con calle Errotazar -prolongación de Paseo de los Enamorados-, sale abundante agua como para inundar la calle Río Arga. En las inundaciones de 2021 el agua entró a tres garajes subterráneos de los edificios más cercanos a la plaza de Pompaelo.
Este problema ya se conocía de inundaciones anteriores, como la del 13 de diciembre de 2019. Entonces se hizo un estudio técnico y se trabajó junto a la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona en la instalación de clapetas antirretorno. Se colocó una en el colector de la Runa, que ha resultado insuficiente al existir otras vías de entrada del agua.
Inicialmente, las soluciones se ceñían a la calle Río Arga y el canal de las Lavanderas en Rochapea. Sin embargo, los técnicos aconsejaron ampliar el estudio a los vertidos de aguas pluviales y aliviadas en las zonas de Cuatrovientos y San Jorge. En Cuatrovientos, debido al desnivel existente, no se ha visto necesario aplicar medidas pero en San Jorge sí.
UNA TAPA OCULTA
El proyecto fue realizado por Cima Ingenieros y entregado en octubre de 2023. Prevé reconstruir el aliviadero y el tubo de salida al río existente en la zona del faro de la Rochapea. Se sabe que en esta zona existe un pozo en el que confluyen dos colectores y del que sale un tubo hasta el río. Al parecer, la tapa de registro de dicho pozo fue cubierta hace una década al construir un paso peatonal de hormigón. Así, es necesario demoler dicho paso y a excavar para encontrar el pozo, limpiarlo y acondicionarlo.
Se propone, además, una nueva salida al río en un punto ubicado aguas abajo con un nuevo tramo de colector de 300 metros y una salida más oblicua al flujo del río y nuevas aletas de hormigón. Asimismo, se prevén cambios de tapas en registros del entorno por modelos estancos.
En la zona del canal de las Lavanderas, en el entorno fluvial cercano al puente de El Vergel, se construirá un nuevo pozo en el colector existente de pluviales que desagua en el canal y se colocará una válvula antirretorno en el tubo de salida.
En San Jorge, se colocará una válvula antirretorno en el tubo de salida del pozo existente en la zona peatonal de la calle Sanduzelai y otra en el punto de salida de las aguas aliviadas del colector general el sur del campo de fútbol municipal y de la escuela infantil. Así se protegen los garajes subterráneos de las calles Santa Vicenta María, Sanduzelai, Doctor José Alfonso y Miguel Servet, además del campo de fútbol. En ambos casos es necesario levantar parte del pavimento.
Todas estas actuaciones fueron presupuestadas en 180.000 euros (IVA incluido). El plazo de ejecución se estableció en tres meses. El pasado 20 de junio, Gerencia de Urbanismo sacó a licitación las obras para así poder iniciar los trabajos en agosto. El 15 de julio terminó el plazo de presentación de ofertas. Aunque hubo empresas que contactaron con urbanismo para la aclaración de dudas o solicitar información añadida, ninguna presentó oferta. El 8 de agosto, Gerencia de Urbanismo declaró desierta la licitación. Como ya ha ocurrido en otras licitaciones, la época estival y con los Sanfermines por medio suponen una dificultad añadida para que las empresas puedan preparar y presentar la documentación exigida.
Existe un segundo proyecto del ayuntamiento, presentado en diciembre, para elevar en 30 centímetros la actual mota en el paseo del Arga en la Rochapea. Tiene un coste estimado de 260.000 euros, según un estudio realizado por Seguridad Ciudadana.
EL PROYECTO
El problema de los colectores. Las motas existentes en la Rochapea y San Jorge tienen un punto débil, los colectores de pluviales, que en caso de desbordamiento del río Arga hacen de vasos comunicantes con las calles aledañas.
Válvulas antirretorno. Son mecanismos que se colocan en las tuberías y que impiden que el agua circule en dirección contraria. Los hay de clapetas -trampilla que se levanta en una única dirección- o de pico de pato, que suelen estar echa de caucho, con dos aletas que se abren y cierran en función de la presión del agua.