Pamplona
Blanca Estanga, la vecina con más edad en Santo Domingo: "Esta calle es un pueblito en el casco viejo"
La vecina más joven de la calle Santo Domingo dio inicio al día de fiesta de una comunidad que celebró la historia familiar de la calle y su relevo generacional entre comida y música
Publicado el 09/08/2024 a las 05:00
Hace 33 años los vecinos de la emblemática calle de Santo Domingo disfrutaron de una cena para recibir a las familias nuevas de la comunidad. Tres décadas después, continúan regalando una cálida bienvenida a los nuevos, esta vez a los que relevan generacionalmente a la calle que se encuentra en el centro de la ciudad y mantiene vivo un sentido de comunidad propio de cualquier pueblo. Fue Ione Lopetegui Elkoro, la vecina que cumplirá su primer año de edad el 25 de agosto, la encargada de lanzar el cohete. Su madre, Irati Elkoro Sáez de Asteazu, encendió la mecha y lo hizo orgullosa: “Nos hizo mucha ilusión que eligieran a Ione”. Sin embargo, las más orgullosas, como de costumbre, fueron las abuelas. “Prepara el móvil, venga”, se escuchó decir a una de ellas minutos antes del chupinazo. Rosa Sáez de Azteazu y Rosa Salvide no solo mostraban aprecio por su nieta, sino también por la calle en la que nació. Rosa Salvide crió al padre de Ione, Isatsi Lopetegui Salvide, en el mismo lugar. “Ahora vivo en la Txantrea, pero tan pronto pueda me regreso a Santo Domingo”, compartía contenta porque su nieta representa a la tercera generación familiar que se establece en la histórica calle.
La vecina Blanca Unzue Estanga confirmó que “en Santo Domingo ya no hay tantos niños como antes”. Ella lo sabe bien porque ha vivido ahí sus 72 años de vida. Su madre de 95 años, Blanca Estanga, es la vecina con más edad entre la comunidad en la que viven unas 42 familias. Este día es especial para ella porque la niñez que recuerda con añoranza es la que ahora comenzará e experimentar Ione: “Mi hermana y yo hacíamos goitiberas con palés, palos de escoba y ruedas. A mi me encantaba eso”. Reconoció contenta que “esta calle es un pueblito en el casco viejo”.
Los Gaiteros Ezpelur animaron el encuentro en el que triunfaron los pasos de baile de las hermanas del Colegio Dominicas Pamplona y la comida del restaurante Sidrería Asador. El vino, la chistorra y los chorizos decoraban la mesa que Ángel Molina, dueño del restaurante y vecino de la calle desde hace 32 años, había preparado. Él recordó antes del lanzamiento que las fiestas de este año también fueron para Loli, una vecina muy querida que falleció recientemente. “Espero que nos esté viendo desde arriba porque para ella también va este cohete”, mencionó antes de pronunciar la frase que la gran familia de vecinos deseaba escuchar: “Viva Santo Domingo”.
