Paseo y pincho
Diez bares de un barrio de Pamplona con forma de salchicha
Echavacoiz norte destaca por sus vistas al sur de la comarca de Pamplona y por su variada oferta hostelera de tradicionales fritos, paellas y hasta la bandeja paisa colombiana


Publicado el 22/02/2022 a las 06:00
A vista de pájaro, Echavacoiz norte es un barrio de Pamplona con forma de salchicha, un hot dog entre la avenida de Pamplona y la calle Remiro de Goñi. Es un interesante boulevard, con unas espectaculares vistas al Perdón y la sierra de Alaiz. Cuando comiencen las obras del TAV, se convertirá en una interesante atalaya para que los jubilados contemplen la evolución del PSIS. La zona también ofrece una atractiva y variada oferta de pinchos, platos combinados y menús de la mano de una decena de establecimientos con terrazas.
Arranca el recorrido en Al Papeo (calle Concepción Benítez). Lo regenta Ademar Zanini, brasileño bien arraigado, como demuestra la decoración osasunista. “En la pandemia pinté el local y quité varias fotos y camisetas firmadas de Osasuna y el Portland porque quedaba muy recargado”, señala mientras muestra el vinilo con el escudo del club centenario. “Siempre ponemos los partidos”, añade. Al Papeo tiene menú del día, hamburguesas, fritos... “Viene gente del barrio y también universitarios”.


Sin abandonar Latinoamérica, Mi Ranchito (avenida de Pamplona 3) traslada al cliente al centro histórico de Cali y Medellín y a las novelas de de Gabriel García Márquez. Este bar lo abrió Doris Molina hace 20 años y ahora lo lleva su hijo Vladimir Varón. “Vienen colombianos pero sobre todo españoles. Lo típico es la bandeja paisa, con fríjoles, chorizo, chicharrón, huevo, carne molida, arepa, patacón y aguacate. También el sancocho de gallina, que consta de una sopa de primero y un segundo con pollo guisado, arroz y ensalada”, comenta.


Avanzando por el paseo se llega a los dos bares Irantzu. Los fundó la misma familia pero después cambiaron de dueños. El número uno lo lleva Francisco Antonio Travieso y Marlenny Pérez, matrimonio de República Dominicana que llevan 15 años en Pamplona. Travieso fue a la universidad en su país y fue empleado de banca. Aquí empezó en el bar de las piscinas de Echavacoiz y a los tres años cogió el Irantzu, “con visión empresarial”. “Aquí, con la consumición siempre damos un aperitivo”, apunta. Ahora está contento porque el Ayuntamiento le ha autorizado a poner velador. También se plantea quitar las tradicionales baldosas con dichos castellanos que rozan lo políticamente incorrecto. “No soy machista. De hecho una de las claves de éxito es que mi mujer y yo estamos muy unidos. Le consulto todo y casi nunca reñimos”, apunta Francisco. En la carta del Irantzu 1 hay cuatro variedades de hamburguesas, una decena de platos combinados y cazuelicas interesantes como los callos, calamares, en su tinta, conejo con caracoles y las manitas de cerdo.


El Pagoa Neo Taberna y el Blues Corner ocupan la parte central del boulevard, la que tiene más horas de sol y mejores vistas. Pedro Saldise es un veterano hostelero que en 2015 asumió la gestión del Pagoa (haya en euskera). “En frente del bar hay plantado un haya que crece despacio”, explica. Él también va remontando “poco a poco”. Tiene menú del día y carta y un comedor para 55 comensales para celebraciones familiares. “El vermú y los fritos del fin de semana es lo que mejor funciona”, añade. Así, tienen "croquetones" de jamón, de chuletón, de chipirón, bolas de queso Idiazábal y fritos de gamba, pimiento y ajoarriero. También menú del día y fin de semana y platos combinados.


The Blues Corner es el único bar de tarde-noche. Es una cervecería con amplia gama de cervezas, ensaladas, hamburguesas, tostadas, cafés especiales, batidos. Además, tiene pantallas gigantes para ver eventos.
En el otro extremo del Boulevard están el Poppys, el Camino de Casa, el bar cafetería La Juli y el restaurante La Cuchara. Vanesa Agudelo es la cocinera de este último establecimiento, que acaba de estrenar terraza con velador. "El restaurante tiene 20 años pero nosotros llevamos desde el 19 de enero de 2020. Hemos sufrido todas las fases de la pandemia", comenta Vanesa. Su marido, su hijos y un cuñado también trabajan en el local. Su especialidad son las paellas y fideuás. "Me enseñó a cocinarlas el anterior dueño, Javier", explica Vanesa. Aclara que el restaurante se llana "La Cuchara a secas". "Desde que abrió La Cuchara de Martín llama mucha gente para reservar o encargar. Así que les aclaramos que no es el del Tres Reyes sino el de Echavacoiz. Al principio me molestaba, pero nos ha venido bien para que nos conozca más gente. Y mis paellas también están muy buenas", expresa.
