Crisis en el Gobierno de Navarra
Chivite se bunkeriza con afines del PSN y mete en el Gobierno a Remírez y Jurío
Coloca a otra afín de la ejecutiva del PSN, Miriam Martón, en la dirección general que deberá impulsar un endurecimiento de la Renta Garantizada


Publicado el 09/01/2026 a las 05:00
Cambios que no se deben a la gestión y que pretenden dar para lo que queda de legislatura un nuevo impulso... político. Así justificó este jueves la presidenta María Chivite la remodelación que ha decidido para su Ejecutivo. Un golpe quirúrgico en el corazón del Gobierno foral con el que defenestra a Félix Taberna, como vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, y a Amparo López, como consejera de Función Pública, Interior y Justicia y portavoz del gabinete. Dos socialistas, pero con mucho menos peso en el PSN que las dos personas con las que Chivite ha decidido sustituirles: la secretaria general socialista y presidenta foral recupera a Javier Remírez para la vicepresidencia primera, la portavocía y la consejería de Presidencia e Igualdad, y a Inmaculada Jurío para la cartera de Función Pública, Interior y Justicia. Remírez deja su escaño en el Senado, donde será relevado por Sergio Barásoain, mientras que la exparlamentaria Jurío llega al máximo puesto de Función Pública, Interior y Justicia desde la secretaría general de la Delegación del Gobierno central. Entre 2011 y 2012, fue directora general de Interior y Justicia del Gobierno foral de UPN-PSN, con Roberto Jiménez como consejero.
Tanto Remírez como Jurío forman parte del núcleo duro que rodea a María Chivite en la ejecutiva del PSN y la presidenta busca también bunkerizarse con ellos en el Gobierno, a falta de menos ya de año y medio para las próximas elecciones forales y en medio de la sacudida y el desgaste que le está provocando al socialismo y al Ejecutivo foral el ‘caso Cerdán’ y, en cuanto a la adjudicación de obras a la empresa Servinabar, especialmente las de los nuevos túneles de Belate.
“En este contexto de polarización, de desinformación, con el descrédito deliberado de las instituciones, necesitamos más que nunca la buena política y a hombres y mujeres que quieran ponerse al frente”, declaró ayer la jefa del Ejecutivo, quien para destacar la vuelta de Javier Remírez al Gobierno como portavoz argumentó que “en España y también en Navarra” se necesitan personas “que llamen a las cosas por su nombre, que sean capaces de explicar que ponerse al frente del Gobierno es mucho más complejo que la política de barra de bar del que algunos no quieren moverse”. Cabe recordar que, en la pasada legislatura, Remírez ya fue portavoz en el primer gabinete de María Chivite y ésta acabó destituyéndole en esa labor en favor de Elma Saiz.
Teniendo en cuenta que la reorganización gubernamental se limita a puestos socialistas, no afecta a ninguno de Geroa Bai y Contigo Navarra, y que es para colocar a nombres completamente afines a la líder del Ejecutivo foral y del PSN, en el ámbito político se interpreta el movimiento de Chivite más relacionado con su partido de cara a las próximas elecciones que con el propio Ejecutivo. El propio portavoz de Contigo Navarra, Carlos Guzmán, se refirió ayer a “cambios cosméticos que quizás respondan a una hoja de ruta preelectoral del PSN”. Por su parte, el otro socio, Geroa Bai, se mostró airado tras declarar Chivite que “la estabilidad no se garantiza con la mera inercia” para defender los cambios acometidos.
-No existe ninguna inercia en las políticas desarrolladas por la parte de Geroa Bai en el Ejecutivo foral -replicaron los nacionalistas en un comunicado.
BUENAS PALABRAS PARA TABERNA, PERO FRIALDAD A LA HORA DE CESARLE
María Chivite desata una crisis de gobierno justo en el momento más bajo de los socialistas tras el escándalo del ‘caso Cerdán’. Un cierre de filas en torno a la presidenta con socialistas de peso en puestos claves y con especial proyección pública del Gobierno.
En esta línea encaja el cese de Félix Taberna, cuya salida resulta muy significativa por la cercanía que había mantenido con la presidenta. Chivite ha tenido a Taberna como asesor desde 2014, cuando se convirtió en secretaria general del PSN, y le convirtió en 2019 en vicepresidente primero del Gobierno, además de su más estrecho consejero político. Pero la relación entre ambos se ha ido agrietando hasta lo que fuentes políticas califican como una “desconfianza mutua”. Estas voces deslizan que la “incomodidad” de Taberna en el seno del gabinete desde el estallido del escándalo Cerdán era evidente, hasta el punto de no compartir cómo estaba gestionando el PSN algunas actuaciones y las necesarias respuestas, y llegar incluso a la posibilidad de estar barajando dimitir. Finalmente, Chivite le ha echado.
La presidenta tuvo este jueves buenas palabras para su ya exvicepresidente y definió su relación como “ordinaria, cordial y educada”. No obstante, fuentes socialistas aseguran que ella le comunicó la destitución a Taberna en una reunión “corta y fría” el miércoles por la mañana.
UN TERCER MOVIMIENTO, CLAVE PARA 'ENDURECER' LA RENTA GARANTIZADA
Al igual que Javier Remírez e Inma Jurío, también forma parte del órgano de dirección socialista Miriam Martón, protagonista del tercer movimiento ideado por María Chivite. La presidenta anunció este jueves que saca a Martón de la dirección del Servicio Navarro de Empleo para que asuma la dirección general de Protección Social y Cooperación al Desarrollo, dentro del departamento de Derechos Sociales. Esto implica el cese de Inés Jiménez, funcionaria del Gobierno foral, donde desde 2007 ha ocupado diferentes puestos en áreas de gestión de la garantía de ingresos, la inclusión social y la cooperación para el desarrollo. Era directora general desde 2023.
El cambio no es baladí. La presidenta foral y líder socialista dota de carga política a un puesto clave para acometer la reforma de la Renta Garantizada, marcada por la presidenta como uno de los objetivos capitales de aquí al final de legislatura, de cara a vincular la prestación con la consecución de empleo. “Esa ayuda no se puede limitar a una dotación económica, sino que tiene que ser una vía para la integración”, reafirmó este jueves. Chivite busca, por tanto, un endurecimiento de las condiciones para el cobro de la renta ante el que sus socios de gobierno, Geroa Bai y Contigo, y el externo Bildu ya han avisado de su oposición. Por eso, la presidenta agradeció el trabajo “con una muy buena base sólida, técnica” de la cesada Jiménez, pero corroboró que ahora les toca seguir actuando ya “de una manera más política, encarando esas necesarias negociaciones”.


