Ejecutivo foral
Inmaculada Jurío: un año para lidiar el 'toro' del Estatuto
La socialista tafallesa que tantas veces sonó como candidata a la cartera de Interior, Justicia y Función Pública llega con una tarea inmediata


Actualizado el 08/01/2026 a las 21:00
La socialista Inmaculada Jurío Macaya (Tafalla, 1970) ha sido nombrada por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite nueva consejera de Interior, Función Pública y Justicia en sustitución de Amparo López Antelo. Jurío decidió dar un paso atrás en la política el pasado mes de abril y renunció a su escaño en el Parlamento de Navarra para ocupar el puesto de secretaria general en la Delegación del Gobierno.
Ahora, nueve meses después, atiende la llamada de María Chivite para asumir la cartera de Interior, Función Pública y Justicia. Curiosamente, la tafallesa Jurío había sonado como posible candidata a ocupar esa cartera cuando Chivite conformó sus dos Gobiernos, al igual que su nombre sonó en algunas quinielas para ocupar el puesto de delegada del Gobierno. Sin embargo, es ahora cuando le llega la oportunidad con Chivite.
En los últimos años, Jurío ha sido uno de los anclajes del grupo parlamentario socialista. Desde que ocupó por primera vez el escaño en 2015 y hasta 2025, ha pasado de ejercer una oposición dura al Gobierno de Barkos a entregarse con la misma contundencia en la defensa del Gobierno de coalición en las dos últimas legislaturas. Jurío es licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra y de profesión, letrada de la Administración de Justicia, donde tiene plaza de funcionaria. Ya ocupó un cargo en el Gobierno de Navarra como directora general de Justicia e Interior entre los años 2011 y 2012 en el Ejecutivo de coalición UPN-PSN.
A Inmaculada Jurío les espera sobre la mesa hoy un reto importante, que es el de sacar adelante la modificación del Estatuto de Personal de Función Pública y la carrera profesional de unos 30.000 empleados de la Administración foral. Su antecesora en el cargo le ha dejado la tarea encarrilada con una propuesta que ahora sopesan los sindicatos y el próximo 30 de enero deberían verse las caras para fijar posiciones. Los socios de Gobierno no quieren dilaciones en lo que es un compromiso del acuerdo programático.
Queda por ver si, además de lo que dicen sus siglas políticas, Jurío tiene mano izquierda para manejar la negociación con los sindicatos. En el pasado ya vivió la aspereza de pilotar una nueva Ley de Policías en la que parte de los sindicatos del Cuerpo se le echaron a la calle. Ahora le tocará dirigir el despliegue de la competencia de Tráfico en Policía Foral.
Tampoco se va a encontrar un ambiente muy calmado en el área de Función Pública, que en esta legislatura acumula ya tres directores generales distintos y donde se han producido en este tiempo desavenencias internas y el cese o dimisión de varios jefes. Al igual que con Remírez, Chivite gana con Inmaculada Jurío un apoyo incondicional a su línea en el Ejecutivo foral.