Opinión
¿Pero no estábamos tan requetebién?
"Si esta es la manera de transmitir tranquilidad y menos ruido que defiende Chivite, qué será el día que las cosas se pongan más serias en lo que queda de legislatura (si eso es posible al ritmo que va la fiesta socialista)"


Publicado el 08/01/2026 a las 19:57
Ustedes me perdonen, pero la política cada vez se me asemeja más a un frenopático. Estoy buscando al gracioso que no se puso la ropa interior roja para recibir el Año Nuevo, que tengo un par de cosas que decirle... ¡Caray con enero! Paso por delante del televisor, y tan pronto escucho a la presidenta María Chivite decir que su Gobierno llega a este 2026 con la tarea hecha y con un claro mensaje de solvencia y fortaleza, como que al minuto está con el cartelón arriba cantando la alineación de los que salen y los nuevos, o seminuevos, fichajes que van a vestir la camiseta del Ejecutivo. La socialista, claro. Que es la que ahora pesa. Vaya, ¿pero no estábamos tan requetebién? ¿Y entonces?
Si esta es la manera de transmitir tranquilidad y menos ruido que defiende Chivite, qué será el día que las cosas se pongan más serias en lo que queda de legislatura (si eso es posible al ritmo que va la fiesta socialista)... Tengo para mí que el sanedrín de sesudos asesores que alimentan los discursos y peroratas gubernamentales se está quedando ahíto. Demasiados charcos de los que salir, y poca chicha con la que trabajar. Así no hay quien pueda. Porque lo que tendrían que decir de verdad no lo dicen, y porque lo que dicen se parece muy poco a lo que hay de verdad. Y así seguimos. La presidenta Chivite tiene la potestad de elegir a quién entrega su confianza y a quién se la retira. Faltaría. Obediencia obliga. Otra cosa es que pretenda vender este regalo de año nuevo a los ciudadanos con el lazo de un “nuevo impulso político”. Presidenta, que no nacimos ayer. Vuelvo a pasar por delante del televisor: “La estabilidad requiere también de reflexión, de capacidad de adaptación y pensar estratégicamente es la mejor manera de garantizar la estabilidad futura”. Y lo dice María Chivite, con lo que ha llovido y la legislatura al cuello. Pues eso, que la cuesta de enero debía ser esto. Y a alguno le ha pillado con el pie cambiado.