Infraestructura
María Chivite inaugura la ampliación de la primera fase del Canal de Navarra
La presidenta de Navarra ha insistido en que la segunda fase “ha sido y seguirá siendo un objetivo irrenunciable” para dar "certidumbre a la industria, vertebrar el territorio y ganar en prosperidad"


Actualizado el 15/04/2025 a las 22:15
Con una década de obras y siete años de retrasos, este martes 15 de abril se dio por finalizados los trabajos que han permitido extender el Canal de Navarra hacia la zona de Tierra Estella. El proyecto de la ampliación de la 1ª fase del Canal arrancó el 26 de enero de 2015 con la colocación de la primera piedra en Falces. Entonces, el objetivo era regar 15.275 hectáreas para abril de 2018. La realidad ha sido otra bien distinta. Finalmente, la ampliación se ha dado por concluida con 12.500 hectáreas. Son unas 2.500 menos de las previstas porque en 2014 los regadíos tradicionales de localidades como Lerín y Cárcar decidieron renunciar a regar de Itoiz. No obstante, el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, señaló que las tuberías están preparadas para suministrar agua a otras 2.500 hectáreas de la zona, si bien no concretó fechas.
Quizá porque la ejecución de esta obra ha corrido peligro en algún momento, este martes la celebración estuvo marcada por la alegría de haber superado los obstáculos técnicos, políticos y económicos.
La cita para la inauguración fue la toma general de agua que abastece de agua de Itoiz a Azagra (sector Ega IX). Eran las 10.50 de la mañana cuando el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, y la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, abrieron mano a mano la llave y, de pronto, el agua brotó por una gran tubería azul para desembocar en un regadío.
BENEFICIADOS 15 PUEBLOS Y 34.000 CIUDADANOS
Un acto simbólico para significar que hay 12.500 hectáreas nuevas en riego, que se suman a las casi 23.000 de la primera fase (35.000 en total). Estas 12.500 hectáreas, de 1.800 propietarios, se riegan a través de dos ramales - dos tuberías subterráneas- que discurren por las vegas de los ríos Ega y Arga. Y están distribuidas entre los siguientes quince municipios: Andosilla, Azagra, Berbinzana, Cárcar, Falces, Funes, Larraga, Lerín, Lodosa, Mendigorría, Miranda de Arga, Oteiza de la Solana, Peralta, San Adrián y Sesma.
Además, la ampliación supone que unos 34.000 habitantes de esas zonas dispondrán en sus hogares de agua de calidad. Estos se suman a los 440.000 navarros que ya beben de Itoiz en Pamplona y Comarca y a través de la mancomunidad de Mairaga.
“Hemos conseguido acabar una infraestructura que permitirá el riego de 15.000 hectáreas”, afirmó el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite. En ese momento, quiso agradecer el trabajo de su predecesor en el cargo, Bernardo Ciriza, y el del director de Riegos de Navarra, Joaquín Puig. No se olvidó de los responsables de la empresa concesionaria, Aguas de Navarra (Agbar y Serena al 50%), como su director general, Manuel Pérez.
Por parte de la concesionaria también acudió el CEO de Veolia, (multinacional francesa dueña Agbar- Aguas de Barcelona), Manuel Cermerón y el director de gestión de Activos e Inversiones de Serena, Rafael Pérez. Al momento histórico se invitó a alcaldes, representantes de comunidades de regantes (presididos por Félix Chueca) y del sindicato UAGN. También asistió el consejero de Desarrollo Rural, José Mª Aierdi; la delegada del Gobierno de España en Navarra, Alicia Echeverría y el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Ramón Lúquez, entre otros.
Uno de los más felices era el director de Riegos de Navarra, Joaquín Puig. “Hablar del Canal de Navarra es hablar de ahorro de agua. El 98% del agua que sale de Itoiz llega a la parcelas. Y es hablar de eficiencia energética porque el 90% de la primera fase y de la ampliación riegan por presión natural. No se utiliza energía eléctrica, lo que evita emisiones de CO2”, dijo. El técnico destacó también que el Canal es “uno de los regadíos más digitalizados a nivel nacional y mundial, con millón y medio de datos mensuales”. Puig subrayó la rentabilidad y seguridad que el Canal proporciona al sector agroalimentario de la zona. “Hay viveros muy importantes, viticultores, productores de verduras e industria del congelado. El Canal les fortalece”, afirmó.
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María Chivite: "Una obra colectiva gracias al esfuerzo de muchas personas"
“Hoy hemos culminado una etapa importante en el camino del Canal y en la historia de la Navarra moderna”. La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, inició con esta palabras su discurso inaugural. Ante un centenar de asistentes, la presidenta recordó que detrás de esta obra hay “nombres y apellidos”, persona conocidas y anónimas. “ El Canal de Navarra es una obra colectiva que solo es posible gracias al talento, el esfuerzo y el compromiso de muchas personas de dentro fuera de esta comunidad”, agregó.
También valoró el “trabajo callado” realizado por algunas personas y lo consideró “más efectivo que el de quienes hablan mucho sobre el Canal, pero nunca han hecho nada para materializarlo”.
En su discurso, Chivite reconoció que la ampliación ha sido un proyecto que “llegó a estar gravemente herido”, por lo que agradeció a quienes asumieron “el reto de levantarlo”. Enumeró ventajas del Canal como ser garantía de suministro para la agroindustria los 365 días del año y de abastecimiento de agua de calidad para unos 475.000 navarros. “El Canal de Navarra tiene implicaciones sociales, económicas y culturales que, probablemente, solo seamos capaces de medir con el paso de los años”, añadió.
Además de subrayar la importancia del “uso racional” del agua porque “todos somos responsables de aprovechar cada gota”, l presidenta también aplaudió la colaboración público-privada en la financiación de la obra. Para terminar, dio las gracias “a todos los que nos acompañáis en este recorrido” y emplazó a los asistentes a encontrarse de nuevo en el final del camino: la Ribera.
Pablo Alonso, agricultor: "Tanto hablar y ¡por fin ha llegado el agua!"
El agricultor de Andosilla, Pablo Alonso, se tomó este martes un café en el pueblo con otros agricultores de la localidad. Un par de horas después, en el acto de inauguración, desveló la conversación mantenida entre sorbo y sorbo.
-¡Ha llegado el agua!, le dijo un amigo.
-“Pues sí, por fin ha llegado”, le respondió él. Y es que, según contó, “todos los días” en la barra del bar, en la cooperativa o en el campo “salía” el tema de las obras: “¡Se han parado las obras!, ¡se han iniciado! Y así... Ahora ya no vamos tener esa chispa en las conversaciones”, comentó en medio de más de una sonrisa de los asistentes.
Ya más serio, Pablo Alonso, uno de los 1.800 agricultores que disfrutarán de agua de Itoiz en la ampliación, recordaba que les prometieron que Andosilla se regaría en abril de 2017 y han pasado ocho años esperando el agua. “Hace diez años nos decían que venía el gua de Itoiz y nadie pensaba que un día la viticultura se podía caer. Y ahora, que estamos pasando esta crisis tan fuerte del vino, vemos alternativas. Con el agua somos competitivos”, dijo. “Nos ha costado mucho. Era una lucha constante porque veíamos que esto no avanzaba. Hoy, es una realidad. El agua es vida, trabajo y futuro. Gracias”.
