Adopción

Naruto ahora se llama Filiberto

Naruto es un podenco al que abandonaron en 2020. Se convirtió en perro de terapia y ha trabajado en residencias de Tudela y la prisión de Pamplona. No había forma de que lo adoptaran. Hasta ahora

Naruto, con Sara Castells, una de las adoptantes
AmpliarAmpliar
Naruto, con Sara Castells, una de las adoptantes
Naruto, con Sara Castells, una de las adoptantes

CerrarCerrar

Gabriel González

Actualizado el 14/12/2024 a las 11:00

Naruto ahora se llama Filiberto. Este perro de terapia al que conocerán en las residencias de ancianos de Tudela y en la prisión de Pamplona por las intervenciones que han realizado allí con él, y al que no había forma de encontrar adoptantes en los últimos cuatro años, ya tiene familia. Una pareja de Lleida que está montando la asociación Rewildingdogs, de intervenciones asistidas con animales, lo acaba de adoptar. “Estamos muy contentos, sobre todo por quiénes lo adoptan. Ha merecido la pena esperar”, expresa Jesús Gil Serrano, de Bienescan, que ha trabajado estos años con Naruto. Y de llevar el nombre del ninja de un manga, ha pasado a llamarse como un típico postre de yogur y grosellas de la zona, un filiberto.

Naruto, en la residencia de ancianos de Tudela
AmpliarAmpliar
Naruto, en la residencia Nuestra Señora de Gracia de TudelaCEDIDA
Naruto, en la residencia de ancianos de Tudela

CerrarCerrar

Este podenco marrón de cuatro años vivía en la protectora Patitas Unidas de Mallén. Apareció por esta localidad en 2020, en los tiempos del confinamiento. Vagaba por las calles con un mordisco en su oreja derecha del que todavía hay signos evidentes. Lo recogieron y allí vieron las bondades que tenía este animal para las terapias. “Es un apasionado de las caricias. Se acerca a las personas y no se asusta si hay muchos estímulos a su alrededor”, describe. Durante la pasada primavera, fue una de los dos animales que participó en el programa piloto que se llevó a cabo en el centro penitenciario de Pamplona para trabajar con reclusos con algún problema de salud mental. Un proyecto impulsado por Bienescan y Llunia y respaldado entre Instituciones Penitenciarias y el departamento de Interior y Justicia del Gobierno de Navarra y que se ha repetido este otoño. “Le tengo más apego que a algún compañero de celda... lo voy a echar de menos”, contaba en mayo el preso con el que había trabajado las ocho semanas anteriores durante la presentación del proyecto ante medios de comunicación. En esta sesión, en la cárcel, Jesús Gil explicaba que la peculiaridad de este proyecto era que trabajaban con perros abandonados. Y ‘vendía’ a Naruto, que no había encontrado familia desde 2020. “Es muy cariñoso, a ver si conseguimos encontrarle casa pronto”.

No ha sido pronto, pero ya tiene casa. Desde esta semana, vive con Blai Pruñonosa Gabarró, de 33 años, y que está poniendo en marcha Rewildingdogs con Sara Castells Guzman, con la que también convivirá. Ella trabajó con Bienescan, por lo que ya conocía la historia de Naruto. Buscaban un perro así para su proyecto , que incluye asesoramiento, terapia, educación canina... “Nada más verlo me lo quería llevar. Ya me lo he llevado para arriba y para abajo y está muy adaptado. Es un perro muy cómodo”, cuenta Pruñonosa sobre Naruto, desde ahora Filiberto.

Blai Pruñonosa, con Naruto
AmpliarAmpliar
Blai Pruñonosa, con NarutoCEDIDA
Blai Pruñonosa, con Naruto

CerrarCerrar
Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora