Un incendio intencionado calcina más de 100 hectáreas en Goizueta
35 bomberos y medios aéreos llevaban más de 24 horas trabajando para controlar el fuego, el mayor de este invierno

Actualizado el 28/02/2019 a las 07:58
Un incendio intencionado originado de madrugada en el barrio de Berazkun, en Goizueta, obliga desde este miércoles al despliegue de 35 bomberos, dos helicópteros y un hidroavión del Gobierno central, proveniente de la base aérea de Torrejón de Ardoz, en la zona. A primera hora de la noche, el foco, el de mayor envergadura registrado en Navarra este invierno, seguía todavía activo pero controlado y había calcinado en torno a 100 hectáreas de arbolado y matorral. Las labores se centraban en intentar confinar las llamas desde el aire, para seguir extinguiéndolo a pie. Una vez controlado, las labores de remate podrían prolongarse aún varios días, indicaban en el Ejecutivo foral. El origen del fuego, que no afecta a zonas habitadas, lo está investigando la Policía Foral.
Hasta las inmediaciones del área afectada, donde trabajan bomberos voluntarios de Goizueta, junto a efectivos de los parques de Cordovilla y Oronoz, se desplazaron también Javier Bayona, responsable de Bomberos de Navarra, Isabel Anaut, directora de Protección Civil y Unai Loairte, alcalde de Goizueta. “El lugar donde se ha originado el fuego, alejado de cualquier carretera o área de pastos y la ausencia de fenómenos meteorológicos como rayos, que hubieran podido causar un origen fortuito, así como la hora en la que se ha declarado, 4.30 de la madrugada, conducen sin duda a pensar en la acción de una persona. La dificultad estriba ahora en dar con ella”, admitía Anaut.
Esta campaña invernal, añadía, está siendo especialmente negativa al confluir en ella un periodo de tres semanas de ausencia de lluvias, así como altas temperaturas y escasa humedad. “Pero una cosa es un descuido, una imprudencia, a la hora de realizar una quema en la zona de pastos, y otra una quema intencionada”, subrayó.
El de ayer es el más importante de un episodio con más de 50 incidentes en apenas dos semanas. Sólo en las últimas 48 horas y además del foco de Goizueta, los bomberos acudieron por avisos a fuegos en término de Zugarramurdi, Ezkurra, Cáseda, Irurita o en Beintza-Labaien. “Estamos pasando un episodio de calor, sol y semanas de secano. Además, el día ha alargado ya bastante y el grado de humedad está muy bajo. Justo todos los ingredientes para acrecentar el riesgo de fuego. Nuestra esperanza es que la previsión habla de un cambio de tendencia en la previsión meteorológica desde esta tarde-noche (por ayer)”. Las temperaturas de récord en la vertiente cantábrica y las rachas de viento de sur centran en ese área geográfica la mayoría de los focos, aunque también se han llevado a cabo intervenciones por incendios en otras localidades como Bargota, donde ardieron 41 hectáreas, Artajona o Cáseda.
Quemas descontroladas
Anaut asume que, a pesar del protocolo pautado existente para evitar riesgos durante las quemas de estos meses, (se exige una autorización a Medio Ambiente, así como comprobar que las circunstancias meteorológicas permiten ese día concreto poder llevarla a cabo), hay personas que ‘van por libre’ . “Por ejemplo, la norma establece que cuando la quema se va a llevar a cabo en zonas de arbolado, hay que dar aviso a la BRIF, que si procede llevará a cabo una vigilancia”. Durante toda la jornada de ayer, las quemas estaban prohibidas en todo el norte, que comprende las zonas cantábrica y pirenaica.
La vigilancia alrededor del fuego establece pautas muy concretas sobre cómo actuar, distinguiendo entre invierno y verano. Reguladas por una orden foral, las actuaciones en la campaña invernal (desde noviembre hasta mediados de abril ) implican una ordenación concreta sobre cómo deben llevarse a cabo. En primer lugar, solamente se puede quemar si se dispone de autorización expedida por la Administración Forestal. Además, la quema se debe ejecutar en un horario concreto, con personal suficiente y equipado para el control del fuego, previo aviso al parque de bomberos de referencia y bajo condiciones climáticas determinadas.
Por otro lado, la campaña de verano (desde principios de julio hasta octubre) también recoge una regulación estricta que aborda asuntos como la prohibición de quemas en suelo agrícola de secano o la quema de pajeras. También se regula el uso de fuego en zonas habilitadas para ello, como barbacoas o áreas de descanso junto a carreteras.
Asimismo, en general, se permite la quema de restos de cosecha en regadío, siempre que se hayan colocado en montones o hileras y se prohíbe la utilización de material pirotécnico, globos o artefactos de cualquier clase que contengan fuego, sea cual fuera el objetivo, en suelo no urbanizable y en suelo urbanizable situado a menos de 300 m de suelo no urbanizable. Se pueden emitir autorizaciones extraordinarias por romerías y fiestas tradicionales.
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