Navarra registra hasta febrero 89 agresiones a docentes, un 128% más
Notificados 50 ataques físicos y verbales más que en 2016 y queda la parte final del curso; La mayoría de agresiones fueron en colegios de Primaria por alumnos (79) o sus familiares (9)


Actualizado el 31/03/2017 a las 10:40
Hace diez meses Diario de Navarra denunció en una serie de informaciones la situación de “desamparo” en la que viven cientos de trabajadores del sector de la educación foral. Desde una realidad dolorosa y soterrada, surgieron en estas páginas las primeras voces que contaron en primera persona las agresiones sufridas en sus centros escolares a cargo de alumnos o familiares. El Gobierno dijo entonces tener registrados 13 casos. Un mes después reconoció que ya eran 39. Y los sindicatos respondieron alertando de que se estaba sólo ante “la punta del iceberg”. Tenían razón. En lo que va de este curso, y con tres meses aún por delante, Educación ha registrado 89 agresiones a profesores y personal no docente (7 de ellos con denuncia policial), lo que supone un 128% más que el año pasado. Y, por lo que afirman los representantes de los trabajadores, siguen siendo sólo apenas una muestra.
Respondiendo a una pregunta escrita de UPN, partido que ha encabezado varias acciones en defensa de los docentes desde que este problema saliera a la luz, el consejero de Educación, José Luis Mendoza, ha puesto cifras a los ataques notificados este curso. Así, entre septiembre y el 28 de febrero, en la sección de Prevención de Riesgos Laborales se han registrado 89 agresiones, 85 de ellas a profesores y maestros y 4 a personal no docente.
CENTRO PÚBLICO Y EN PRIMARIA
Atendiendo a los datos desagregados aportados por el Gobierno es posible establecer un perfil medio de la agresión: la mayoría se da en un centro público, en la etapa de Primaria y el que ataca física o verbalmente es un alumno. Así, según centros y niveles, las agresiones al personal docente se concentraron en colegios públicos de Infantil y Primaria con un total de 52 agresiones notificadas. El segundo lugar lo ocupan las agresiones registradas en institutos de enseñanza Secundaria y en institutos de ESO, con un total de 20 agresiones. Le siguen los ataques notificados en centros de formación profesional (8) y talleres profesionales (2) y también se notificó una agresión en el Conservatorio Profesional de Música de Navarra, otra en un centro de educación especial y otra en uno de educación para adultos.
Eso en lo referido a los profesores. Las 4 agresiones a personal no docente notificadas tuvieron lugar en el mismo colegio público y las sufrió en tres ocasiones la misma persona que actuaba como cuidador mientras que la restante fue al personal de conserjería.
15 AGRESIONES DE UN ALUMNO
Según la tipología del agresor, atendiendo a la información disponible, 79 agresiones fueron cometidas por el alumnado. Además se da la circunstancia de que un mismo estudiante protagonizó 15 ataques verbales o físicos a varios profesores diferentes. En nueve ocasiones el agresor fue un familiar y en una se trató de alguien ajeno al centro y sin parentesco alguno con estudiantes del mismo.
Del total de las agresiones, siete de ellas han interpuesto denuncias ante la Policía Foral o Policía Municipal.
Analizar el volumen de las agresiones requiere una comparativa con los dos cursos anteriores. En el 2014-15 el departamento de Educación informó de 20 agresiones; 18 a docentes y 2 a trabajadores del personal de administración y servicios. En el 2015-16 se notificaron las 39 mencionadas anteriormente (17 a profesores y 22 al personal no docente). El consejero Mendoza quiso aclarar entonces que 21 de ellas habían sido en el mismo centro y protagonizadas por dos alumnos con trastornos conductuales que precisaban de personal contratado para atenderlos al que “habían insultado, dado patadas y manotazos”. Por ello consideró que las 18 restantes iban en la línea del curso anterior.
Hoy ese análisis salta por los aires con el aumento del 128% de los avisos y con junio aún a tres meses vista, algo que desde los sindicatos achacan a la ola de visibilización que generó el lamento de las víctimas en estas páginas. No en vano, en esos días hubo una quincena de casos que contactaron con la redacción para contar sus historias o solidarizarse con los agredidos. Y desde los sindicatos siguen insistiendo en que son muchos más los que siguen callando sus agresiones “por vergüenza o por evitar problemas en sus puestos de trabajo”. Aunque también resaltan la parte positiva y afirman que “algo ha cambiado”. Parece que podría empezar a superarse la frase de una de esos profesores agredidos: “Lo que no se cuenta no existe”.
REUNIÓN ESTE MARTES
Sin embargo, desde la parte sindical se ha pedido al Gobierno concreción y que ponga fechas de implantación a esas medidas, algo que tratarán este mismo martes en el comité de Salud Laboral.