Del desnudo de Ramos a los lloros de Zidane

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User Admin

Actualizado el 11/01/2021 a las 06:00

El jueves, mientras las alarmas meteorológicas llevaban días encendidas ante lo que iba a pasar en Madrid, Sergio Ramos publicaba un vídeo suyo con el torso desnudo y multitatuado. Los primeros copos caían en el campo de entrenamiento de Valdebebas. El defensa aparecía orgulloso y feliz presumiendo de musculatura entre otros gestos raros y decía: “Me encanta el verano”.

Osasuna maneja un presupuesto infinitamente inferior de jugadores y empleados. Ya se había puesto manos a la obra para el sábado. El Real Madrid no. Sin competición por delante, había tenido toda la semana para pensarlo. Alguien a través de los medios se empeñó en poner el foco en Pamplona, que no se puso blanca hasta el día del partido. El primer problema estaba en la capital.

Entre aquel vídeo del capitán, encantado de conocerse a sí mismo, y la rueda de prensa de Zidane en El Sadar pasó Filomena y más: la imagen de un club que no proyecta señorío. “Esto no ha sido un partido. Se tendría que haber suspendido. Todo el mundo quiere ver fútbol y esto no lo ha sido”, se quejó enfadado el galo.

REACCIONES JUSTIFICADAS

Sus palabras generaron un reguero de críticas. No solo en el osasunismo, también aficionados en general y del propio Madrid. En privado es palpable el malestar en Osasuna por una reacción impropia de un entrenador de un club grande caído al terreno del lloro. Fue al más puro estilo Guardiola cuando se excusó tras llegar tarde por una irresponsabilidad. Esos aires de grandeza también los mostraron otras instancias del club merengue, que filtra mensajes a sus periodistas afines y debería reflexionar sobre por qué genera rechazo.

Osasuna se las sabe todas. Si ganaba el Real Madrid, la épica se iba a llevar los titulares. Si empataba o perdía, había un pretexto. Las lágrimas salieron de los ojos de Zidane, aunque no fueron secundadas por los protagonistas. “No hay excusas por el campo, era para los dos igual”, se sinceró Kroos. “Quiero agradecer a la gente de Osasuna para que hayamos podido jugar”, señaló Courtois.

Zidane optó por el camino más corto. No hizo autocrítica por haber tirado solo una vez a puerta ni destacó al rival. Puso la excusa fácil cuando el césped estaba en condiciones, mejores que en partidos de la Bundesliga o de la Champions en Rusia. No era una alfombra, vale. Pero si hubiera estado mal o con hielo, se hubiera jugado en largo y sus futbolistas no se hubieran permitido ruletas y exquisiteces como mostraban las repeticiones de la tele. ¿Alguien se resbaló o hubo un error por ello?

EL ESFUERZO DE LOS OPERARIOS

Con sus palabras, Zizou menospreció el trabajo entregado de un club que invirtió en recursos materiales y humanos pese a los 12 centímetros de nieve. Desde las nueve de la mañana estaban los jardineros en sus puestos. A las dos, recibieron el refuerzo de 35 operarios. Y así hasta las nueve de la noche, con ese verde que se resistió a blanquear.

Osasuna contaba con las lámparas que impedían que la nieve cuajase en un 30% del terreno y las iba moviendo mientras dejaba esa zona con calor. Los trabajadores salían en oleadas. Cubrían otro 25% con rastrillos anchos para agilizar el paso. La faena no pudo ser más eficaz para retirar cientos de kilos. El club estuvo en contacto con LaLiga. Nunca se planteó aplazar ni adelantar. ¿En qué cabeza cabe hacerlo antes con todo el plan preparado, y desorganizar el trabajo del equipo y los horarios de la afición y los medios? Solo estaba en la mesa retrasar el inicio o alargar el descanso. Ni se llegó a eso.

Zidane estaría quemado por ese ambiente falso que se fue generando sobre los males del Madrid, que aparentó viajar desganado. Se quejaron de que LaLiga les obligó a hacerlo un día antes. Y menos mal, porque el choque no se podría haber disputado, estando el autobús oficial en Pamplona tras venir por su cuenta.

¿Nadie atendió a la alarma roja de la tarde del viernes y pensó en que era mejor salir al mediodía? Se filtraron mensajes mientras su avión fue el único en salir del atolladero de Barajas trato de favor mediante. “Es vergonzoso lo que nos ha hecho LaLiga”, proclamaban desde la expedición a su aparato mediático, el mismo que sigue quejándose de por qué se jugó el partido y de lo molesto que ha sido no poder salir de Navarra.

¿UNA ODISEA?

Con su arsenal tecnológico y bien cuidados, estuvieron cuatro horas dentro de un avión privado, una menos que estrellas tiene el hotel donde han estado alojados en Pamplona. Con ciudadanos del mundo terrenal en verdaderos problemas en Madrid por la nieve, hay quien quiso vender aquello como una heroicidad. Se trasladaba que si el Madrid quería adelantar la hora del duelo para evitar otra pernoctación. Courtois patinó: “Lo que ha hecho La Liga con el temporal es lamentable. Somos humanos, no solo un espectáculo. No somos simples marionetas”.

No hubo solicitud de aplazamiento, en contraposición a lo que defendió Zidane, que por cierto se negó a viajar el viernes por la mañana porque quería entrenar por la tarde. A ver de quién fue la culpa entonces.

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