Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Osasuna 1 - 0 Espanyol

Aquí está Osasuna

Recupera su mejor versión y gana con un gol de Budimir

Ampliar Budimir  celebra el gol de la victoria al lado de Aimar Oroz y David García
Budimir celebra el gol de la victoria al lado de Aimar Oroz y David GarcíaJ.A. GOÑI/J.P. URDIROZ
Actualizado el 21/10/2022 a las 00:27
Osasuna fluyó en El Sadar, donde volvió la felicidad plena tras una victoria merecida, ajustada, y que pudo acabar en goleada. Maduró el partido a fuego lento en la primera parte y una vez abierta la lata tuvo al Espanyol a su merced. Volvió esa puesta en escena de intensidad y ritmo en campo contrario, donde todos brillaron al compás de Moi Gómez y el desequilibrio de Abde. El equipo firmó un partido redondo cuando más lo necesitaba, después de sembrar dudas en los dos últimos partidos. Puerta a cero, buen caudal ofensivo y primer gol de Budimir, que por fin rompió el hielo. Los rojillos suman 16 puntos para situarse a rebufo de los puestos europeos y, no menos importante, recuperan la propuesta que había enganchado al osasunismo. Despedida a cuatro partidos sin conocer la victoria, dos de ellos en casa, y bienvenida a ese Osasuna ilusionante que emergió con fuerza. Bálsamo.
EL JUGADÓN DE ABDE
La puesta en escena estuvo plagada de novedades. Desde la portería, con Aitor Fernández debutando, hasta una medular renovada en busca del dinamismo de las primeras jornadas. Torró de ancla, Abde y Rubén García por fuera. Mientras, Aimar Oroz y Moi Gómez flotaban por el centro para darle velocidad al juego. El ex del Villarreal fue el cerebro. Retrasó su posición y comenzó a construir. Fue el faro.
Hubo una buena dosis de paciencia. Jugando desde atrás, los rojillos buscaron superar al Espanyol acaparando la posesión con Moi en plan estelar, indetectable y con criterio. Tardó en llegar la primera oportunidad de peligro. Budimir, que recuperó la titularidad tres jornadas después, tampoco gozaba de ocasiones. El plan pasaba por la pausa y el orden. Aunque Abde, desestabilizador nato, se empeñó en romper la calma. Cogió un balón en la banda izquierda y firmó una jugada individual espectacular. Dribló a sus rivales, se marchó cambiando el ritmo y Cabrera salvó su tiro cuando ya se había plantado solo ante Lecomte. Una oportunidad clara.
El partido estaba bajo el mando rojillo, que acumulaba hasta un 70% de posesión. Faltaba desatascar el entramado de Diego Martínez, trabajado y sólido, su sello inequívoco. Aimar estuvo cerca de abrir la lata en un disparo a la media vuelta, justo antes del gran susto en la portería de Aitor.
Porque la ocasión más clara del primer tiempo fue del Espanyol a balón parado. Cabrera peinó un balón que iba directo a puerta. El meta que se estrenaba sacó una mano providencial para evitar el mazazo.
En la segunda parte, Osasuna metió una marcha más con Abde desatado al volante. Calero tuvo pesadillas con el marroquí. Lo intentó una y otra vez. Es un futbolista diferente. Descarado, veloz y hábil. Controlaba el balón y se zafaba de sus rivales con una facilidad pasmosa. El Sadar enloqueció y le despidió en pie cuando fue sustituido.
DE LA PACIENCIA AL DESCORCHE
Antes dejó un repertorio de regates sobresaliente. Cuando cogía el balón las alarmas se encendían en la defensa. Así llegó el gol, de una jugada que acabó con una rabona del extremo cedido por el Barcelona. Pura alegría sobre el césped. El córner en corto terminó en un centro de Abde que cabeceó de forma inapelable Budimir. El croata descorchó la botella del gol esta temporada.
Minuto 55. Era el momento de Osasuna, completamente volcado para encarrilar el partido. Rubén García tuvo la siguiente ocasión. Mientras, siguió el show fantasioso de Abde, bien surtido de balones. Aimar también estuvo a gran nivel y pudo marcar el segundo, pero apareció Lecomte. Cuando la línea ofensiva se asociaba, se abría el cielo para Osasuna. Y ahí la figura de un poderoso Lucas Torró como único ancla resultó importante.
El paso de los minutos seguía trayendo más oportunidades para abrochar los tres puntos. El Chimy, que había entrado por Budimir, la tuvo de cabeza. Demasiadas ocasiones perdonadas. El resultado era corto y la victoria estaba en el aire.
El control defensivo fue casi total, de nuevo con los García de guardianes y dos laterales ultra ofensivos como Nacho Vidal y Manu Sánchez. Joselu aprovechó una pequeña grieta para coquetear con el empate. Aitor Fernández volvió a firmar una intervención clave con el pie. El Espanyol dispuso de otra transición que no aprovechó Puado.
En los diez minutos finales, Osasuna tuvo un par de acciones para lograr una sentencia que se resistió. Nacho Vidal conectó una gran volea que desbarató el portero y David García estrelló el balón en el poste con un testarazo. Sin duda, estuvo más cerca el 2-0 que el empate. El sufrimiento le dio mayor peso a tres puntos tan merecidos como necesarios.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora