Mercado
Futuro incierto con Torró
Osasuna sabe que será complejo retenerlo en junio por el fuerte interés que está despertando en equipos con aspiraciones superiores


Actualizado el 25/02/2022 a las 07:40
El nombre de Lucas Torró acaparará la actualidad osasunista cuando termine la temporada. Osasuna es consciente de la complejidad para retenerlo en sus filas. Que siga cumpliendo el contrato firmado hasta 2024 no va a ser sencillo. La realidad refleja que el rendimiento del centrocampista llama la atención de equipos que están jugando en Europa de la Liga, sin olvidar alguno de la mismísima Premier League.
Ojeadores se están desplazando a El Sadar para verle en directo. Su cotización se ha elevado. Es ahora mismo el futbolista que más interés está suscitando en el mercado junto a otro valor capital del grupo como es David García.
INTENTAR LA RENOVACIÓN CUANDO ACABE EL CURSO
El verano clarificará el futuro. A Osasuna no le extraña que lleguen ofertas en firme. Así lo han planteado sus representantes, de la agencia Toldrá Football Consulting, que guardan una relación de confianza laboral con el club después de otras operaciones. La entidad quiere seguir contando con Torró. No está por la labor de negociar. Los agentes lo saben. Por ahora, no puede hacer más que esperar el final de temporada y ver si el jugador toma la decisión de cambiar de camiseta. Si tiene en la mesa una oferta que le haga pelear por unas metas superiores, su futuro estará en el aire.
En todo caso, ante la opción de que se abra una puerta, Osasuna intentará la renovación y subir la cláusula de rescisión. Su ficha se colocaría en la horquilla nominal alta del vestuario. En junio le quedarán otros dos años de contrato, por lo que no hay tanta urgencia de abordar el asunto como ha sucedido, por ejemplo, con el Chimy.


SU CLÁUSULA ES ASEQUIBLE, 10 MILLONES
La cláusula de salida es precisamente el principal problema con el que se va a encontrar el club. Es de 10 millones, cantidad que es apetecible para cualquiera que pise la zona alta de la Liga y que quiera contar con uno de los mejores mediocentros posicionales de este campeonato.
Osasuna entiende que haya equipos que estén dispuestos a pagar la cláusula tranquilamente o hacer una ofensiva que se acerque e incluso supere la cifra con variables. Lucas Torró cumplirá en julio 28 años y está disputando la mejor temporada de su carrera deportiva.
En el club, recuerdan que en su primera etapa en Osasuna el Eintracht de Frankfurt de la Bundesliga pagó sin pestañear los 3,5 millones que figuraban en la cláusula de rescisión por un jugador que había competido en Segunda. El contexto es diferente ahora. Juega en una categoría superior y su nivel ha aumentado. La temporada pasada, la de su regreso, sobresalió en la segunda vuelta una vez que superó las lesiones, para ser un hombre clave en la remontada del equipo. En la presente, se ha consolidado como uno de los estandartes en sus 22 partidos de titular en 25 jornadas. Es el ancla por delante de la defensa. Dominador del juego aéreo, poderoso en las recuperaciones, tácticamente siempre en su sitio y organizador de la posesión.
EL EINTRACHT SE LLEVARÍA UNA PARTE DE LA VENTA
A las arcas de Osasuna llegaron 1,75 millones de euros tras la salida del alicantino en 2018. Había fichado libre del Real Madrid para ponerse a las órdenes de Diego Martínez, pero el club blanco ponía como contraprestación asegurarse el 50% de sus derechos económicos. Así ocurrió.


Torró permaneció dos ejercicios en Alemania, donde jugó la Europa League. Varias lesiones, alguna de importancia, y el fallecimiento de su hermano le marcaron. Volvió a recibir la llamada de Braulio Vázquez para regresar a Pamplona. Era verano de 2020. Osasuna lograba la compra por 2 millones, similar a lo que había ingresado antes. Se firmaban cuatro años de contrato con un salario nada disparado que equilibraba el traspaso. En menos de dos años, su valor se ha proyectado hasta el que figura en su cláusula.
De aquella operación con el Eintracht, la institución alemana se reservó el 30% de la plusvalía de una hipotética venta futura. Por tanto, de facturarse su salida por la cláusula, 2,4 millones irían destino Alemania. Con todo, todavía no se ha llegado a esa situación. Y Osasuna jugará su partido.

