Fichaje
Lucas Torró regresa a Osasuna para defender su camiseta hasta el 2024
El jugador acudió en la tarde de este martes, 4 de agosto a El Sadar para firmar su nuevo contrato y este miércoles será presentado


Actualizado el 05/08/2020 a las 09:20
A las nueve menos cuarto de la noche, Osasuna publicó en sus redes sociales un vídeo con el título: “El futuro se construye día a día”. En la imagen inicial se ve a dos obreros caminando sobre la tierra de El Sadar, pero en los menos de dos minutos de duración, se esconde una sorpresa. Entre las obras del estadio se erigió la figura de Lucas Torró, que ya lucía la nueva camiseta de Adidas con el dorsal número 24. De esta forma, el club hacía oficial su incorporación.
El centrocampista alicantino regresa a Osasuna en propiedad para las próximas cuatro temporadas, hasta 2024. Finalmente, la operación se ha cerrado en los dos millones de euros y el Eintracht se reserva el 30% de la plusvalía de una hipotética venta futura. Se ha fijado una cláusula de rescisión de 10 millones de euros. Torró será presentado este mediodía en la sala de prensa de El Sadar, en un acto cerrado al público y donde solo tendrán acceso los medios de comunicación. De esta forma, se cierra una operación que ha pasado por varios escenarios antes de ver al centrocampista vestido de rojillo.
DE LA CESIÓN A LA PROPIEDAD
Nada más finalizó la temporada, Osasuna preguntó por la situación de Lucas Torró, que tenía contrato con el Eintracht hasta 2023. Por este motivo, la fórmula inicial que planteó la entidad navarra fue una cesión. Se encontró con la negativa del conjunto alemán, que buscaba recuperar parte de la inversión que había realizado en 2017 cuando incorporó al jugador por 3,5 millones de euros. El gran interés de Osasuna hizo que la entidad navarra no diera por finalizadas las negociaciones y abrió una opción a incorporar al jugador en propiedad. El Eintracht fijó una cifra inicial cercana a los 4,5 millones, una cantidad inasumible para las arcas rojillas. El contacto diario entre ambas entidades fue acercando las posturas.
El domingo 26 de julio Lucas Torró atendió la llamada de este periódico y fue muy sincero en sus declaraciones. “Estoy a la espera de que se pongan de acuerdo los clubes”. Sin miramientos, el alicantino demostró que estaba al tanto de la operación. Al día siguiente, el lunes 27, el centrocampista inició la pretemporada con el Eintracht a la espera de resolver su futuro. De forma paralela, ambos clubes ponían de su parte para que la negociación se cerrara. Se empezaron a hablar ya de cantidades inferiores a los 3 millones de euros, algo que se veía con buenos ojos en la dirección deportiva rojilla. Un momento clave se produjo el pasado viernes. El conjunto alemán disputó un amistoso ante el Mónaco y Torró pidió al técnico no ser convocado para evitar cualquier contratiempo. El fin de la operación estaba cerca, pero faltaban los tradicionales flecos. No había preocupación en el seno de la entidad navarra y tan solo los plazos para abonar el traspaso impedían hacer oficial su fichaje.
FIRMA EN EL SADAR
Durante el fin de semana se especuló con la llegada del futbolista a Pamplona, pero este hecho sucedió en el día de ayer. A media tarde, el jugador acudió con su propio coche al estadio de El Sadar para firmar el contrato y vestir de nuevo la elástica de Osasuna. Conoció de primera mano el estado de las obras de reforma y ampliación y se subió a uno de los graderíos para grabar el vídeo que serviría como anuncio de su presentación. Allí conoció que algunos de sus antiguos compañeros le habían enviado mensajes de bienvenida y Torró dijo sus primeras palabras como jugador rojillo. Volverá a lucir el dorsal 24, número que ya portó durante su estancia en Pamplona.
De esta forma, el culebrón con Lucas Torró llegó a su fin y el alicantino será rojillo hasta 2024.