Gastronomía
Yike Feng (Iker) y Dong Li (Leticia), del restaurante pamplonés Koku: "Una buena comida te hace feliz para toda la semana"
Este establecimiento, especializado en comida asiática y de fusión, acaba de ser distinguido con un Sol Repsol


Publicado el 31/03/2025 a las 05:00
El chef Yike Ferng (Iker, para los amigos) y la jefa de sala y sumiller Dong Li (Leticia, un nombre más fácil en castellano) se establecieron en Navarra en 2010. Ambos llegaban de San Sebastián, donde se habían conocido seis años antes trabajando en el mismo restaurante: él como cocinero y ella como camarera. Casualmente los dos habían nacido en la misma provincia china, Zhejiang, pero él en la ciudad de Wenzhou y ella, en la capital, Hangzhou. Y ambos compartían una herencia culinaria: él, desde los 7 años, había vivido entre los fogones del restaurante materno; y ella había aprendido mucho también gracias su madre y a su abuela, muy buenas cocineras. Así que la comida les unió y ahora, la vida, “después de mucho trabajo y tres establecimientos distintos”, les ofrece el premio que tanto merecen. Un Sol Repsol para Koku, el restaurante que regentan desde 2015 y en el que se han volcado especialmente los últimos cuatro años para estar en la élite nacional de la comida de fusión asiática, vasco-navarra y mediterránea. Con la ilusión y el agradecimiento del reciente galardón a flor de piel, ambos responden indistintamente a esta entrevista.
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¿Cómo se sienten ahora que ya han podido asimilar el Sol Repsol?
Yike: Emocionados, felices y preparados para seguir haciéndolo lo mejor que podamos cada día.
¿Se esperaban el galardón?
Dong Li: Llevábamos trabajando mucho últimamente y habíamos cambiado la carta en el último año, para dar un salto en calidad. Sabíamos que si seguíamos insistiendo, algún día tendríamos recompensa... Así que hace un par de meses recibimos una llamada, cogimos el teléfono y eran de la Guía Repsol para comunicarnos la noticia. Nos pusimos muy contentos, aunque la noticia no podía hacerse pública hasta la gala. Y ahora sí, ya es público: ¡Koku tiene un Sol!
¿Pueden imaginarse ahora echando la vista atrás quién o quiénes pudieron ser los comensales inspectores?
Dong Li: No, es imposible. Nunca se sabe quién puede ser. Pasan totalmente desapercibidos. Imaginamos que los trataríamos muy bien, como a todo el mundo, porque siempre nos exigimos lo máximo en la cocina y en el servicio, aunque hay personas de todo tipo, incluso gente que se va descontenta... Pero nosotros estamos tranquilos, sabemos que si se enfadan no es nuestra culpa...
¿Por qué pueden enfadarse los clientes?
Dong Li: Porque tienen prisa y no les parece que vamos lo suficientemente rápido, porque les parece caro...
Pero el precio de los menús y de la carta aparece en la página web...
Yike: Siempre hay gente de todo...
¿Y la prisa?
Dong Li: Es una de las cosas que siempre nos gusta remarcar, que la gente venga con tranquilidad y relax. Una buena comida requiere su tiempo. Por eso, siempre trabajamos con reserva previa.
¿Qué tal se llevan en el trabajo siendo matrimonio?
Dong Li: Disfrutamos mucho trabajando y no nos arrepentimos de nada por ahora. Somos matrimonio, pero también somos amigos y, desde que hemos emprendido este proyecto en solitario, ya no discutimos por los empleados... [ríe]
¿Cómo fue quedarse los dos solos al frente del restaurante?
Yike: Antes de la pandemia, llegamos a tener hasta 6 o 7 empleados en Koku pero, con la crisis de la covid, muchos de los profesionales de la restauración se movieron a otros sectores. Así que fue algo más o menos natural...
Antes del Koku actual, tuvieron otros establecimientos...
Yike: Como Koku, nos mudamos a Monasterio de Urdax en 2018, pero desde 2015 estuvimos en el Hotel Avenida, en la avenida de Zaragoza de Pamplona.
¿Y antes de Koku?
Yike: Cuando llegamos a Navarra en 2010 cogimos un bar en Barañáin, el bar Caimito, en la plaza Caimito del Guayabal, pero aquel era un establecimiento de cafés, bebidas y pintxos para los clientes del barrio... Hasta que nos llegó una oportunidad: el gerente del Hotel Avenida nos ofreció llevar un restaurante dentro del hotel... Y ahí empezó Koku.
¿Qué es lo que define a Koku?
Yike: Es comida asiática, pero fusionada con la cocina vasca, navarra, española y mediterránea. Lo mejor de dos continentes: Asia y Europa. Diseñamos menús de temporada eligiendo los productos de mayor calidad en cada momento y los combino con otros propios de la comida china, tailandesa y japonesa. También estamos especializados en 'sushi'.
Mucha gente pensará que son japoneses...
Dong Li: Síiii...
¿Por qué eligieron Pamplona para quedarse?
Yike: Yo había viajado por todo el mundo, y una vez en San Sebastián me moví bastante por el norte, pero nos gustó mucho Pamplona. Era era una ciudad muy bonita y muy limpia... También había mucho conocimiento gastronómico, un buen ambiente y buena temperatura... [ríe]
¿Tienen hijos?
Dong Li: Sí. Uno. Jurgi, de 16 años.
¿Les ayuda en el restaurante?
Dong Li: Aún es muy joven...
¿Pero le gusta la gastronomía?
Yike: No queremos forzarlo, sino que él elija su propio camino. Eso sí, tiene el paladar muy fino y le gusta probarlo todo, para darnos su opinión y que esté en su punto...
Ahí reside el secreto del Sol...
Dong Li: Nos gusta que las cosas salgan perfectas y si no van a estarlo, preferimos no hacerlas... Una buena comida te hace feliz toda la semana... Y si has comido mal, estás disgustado todo el día... [ríe]
A este paso lograrán dos Soles...
Yike: De momento queremos mantener la calidad y que el proyecto sea estable para respetar el sol que nos han otorgado. Pero si seguimos trabajando, ya veremos... [ríe de nuevo]
Dong Li: Sobre todo queremos que la gente se vaya feliz...
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