Diez enclaves rurales en el valle de Allín
En un entorno de ensueño, al pie de las sierras de Lóquiz, Andía y Urbasa, surge este valle donde triunfa la naturaleza y la vida rural


Actualizado el 13/04/2022 a las 12:20
Para entrar en contacto con la vida rural a través de pequeños pueblos plenamente integrados en la naturaleza, no se puede dejar de visitar Allín. Un valle que nace en la Merindad de Estella, a orillas de los ríos Ega y Urederra, con 10 localidades en las que habitan unas 900 personas. El valle está conformado por los siguientes concejos: Amillano, Aramendía, Arbeiza, Artavia, Echávarri, Eulz, Galdeano, Larrión, Muneta y Zubielqui.
Este territorio tranquilo se desarrolla en plena naturaleza. Como buen enclave rural que huye del bullicio, Allín cuenta tan sólo con una factoría, la fábrica de tintes de Artavia, en la que trabajan algunos vecinos, si bien la gran mayoría se dedica a la Industria y al sector servicios en Estella, Pamplona y otras localidades. Eso sí, cuando finaliza la jornada laboral, vuelven para disfrutar de la vida privilegiada que les ofrece el valle. Una paz muy apreciada por el turismo, pues quien visita este valle se cautiva por el esplendor de las montañas y el encanto de los pueblos. Para recorrerlos, tan sólo tienen que elegir entre algunos de los múltiples senderos y rutas repartidos por toda la zona y que facilitan enormemente la experiencia. Además, algunos pueblos, como Arbeiza y Zubielqui, acogen la vía verde, imán para paseantes y ciclo turistas.
Todos los años, en el mes de mayo, se celebra la Fiesta del Valle, que reúne a toda la población del valle de Allin. Se celebran de forma rotatoria, siendo cada año un pueblo el encargado de realizar actividades para todos los públicos, convirtiéndose en una fantástica ocasión para pasar un bonito día en familia conociendo la localidad.


Amillano
A los pies de las sierras de Lóquiz y Urbasa, en la margen izquierda del Urederra, se alza Amillano. Habitado hoy día por menos de un centenar de vecinos, la parroquia de San Román, del siglo XIII, es su principal joya. No lejos del pueblo se localiza la ermita de San Cristóbal, un encantador edificio de carácter rural.


Aramendía
Aramendía amanece engarzado en las peñas de Lóquiz, abrazado por las aguas Urederra. Esta localidad, compuesta por calles empinadas y estrechas, tiene como gran atractivo la Iglesia de San Sebastián. Desde allí, se extiende una magnífica vista de todo el valle y de los montes emblemáticos de la merindad. Destaca también la ermita de San Martín y un crucero-humilladero que se erige recortando el paisaje, protegido bajo un templete gótico.


Arbeiza
Situada a orillas del Río Ega y rodeada de suaves colinas, destaca por sus majestuosos palacios y casas blasonadas. La Iglesia de San Martín Obispo es uno de sus principales orgullos y lugar de veneración en el pueblo.


Artavia
Esta pequeña población, situada a los pies de la Sierra de Lóquiz, destaca por su parque fluvial. La iglesia de San Esteban, de estilo gótico-renacentista enmarcada en el siglo XVI, es otro sus puntos turísticos imprescindibles, así como el puente de la misma época que cruza el Urederra. Su playa fluvial triunfa en la época estival.


Echávarri
Situado en el noreste del valle, Echávarri concentra su encanto en el paraje circundante. Las vistas que ofrece de Peña Azanza, la Peña de la Abuela y Albiraldia resultan memorables. Ya en la parte alta del pueblo, la ermita de San Mamés ejerce como una silenciosa vigía.


Eulz
Eulz, en las faldas del monte Belástegui, es célebre por la zona de baño de Bellín, en la orilla del río Urederra. El concejo cuenta con 20 hectáreas de regadío, en el que destaca la alubia roja, y posee también un núcleo urbano bien conservado, de calles empinadas y casas rehabilitadas. En la zona más elevada se encuentra la parroquia de San Sebastián, un edificio de origen medieval del que únicamente se conserva la nave rectangular reforzada por contrafuertes. La talla gótica de la Virgen de la Salud es uno de sus más preciados tesoros.


Galdeano
Lo más destacado de Galdeano es el Palacio que lleva su nombre. Un edificio renacentista del siglo XVI convertido hoy en Hotel. Asimismo, el pueblo acoge la parroquia de San Pedro, el edificio de aspecto más monumental en todo el Valle de Allín, construido en el siglo XIII y posteriormente reformado con un estilo gótico-renacentista. Allí se venera a Nuestra Señora de Galdeano.


Larrión
Esta localidad, capital del valle, se divide geográficamente en dos partes: las casas que se alinean en torno a la travesía y el núcleo poblacional más grande, algo más apartado de la carretera. Destaca el edificio de sillarejo del siglo XVI a la entrada del pueblo, lo que queda de un puente medieval que data del siglo XII y especialmente la Iglesia de la Asunción, un hermoso edifico característico del gótico con una nave única realizada en piedra, del siglo XIII e influencia cisterciense.


Muneta
En Muneta, con un simple giro de 360 grados, se puede observar las verticales paredes de Lóquiz, la sierra de Urbasa, las peñas de San Fausto y el monte Belástegui. El pueblo, de menos de veinte habitantes, se estructura en una calle principal, alargada, alrededor de la cual se distribuyen las viviendas.


Zubielqui
En esta antigua villa de señorío nobiliario sobresale la Iglesia de la Asunción, que data del siglo XIII y fue reformada en el XVI. El pueblo cuenta también con la ermita de Santa Apolonia, construida en el siglo XVI y con dos esculturas en el interior, la de San Juan Bautista y la de Santa Bárbara.
Asimismo, existe un recorrido de BTT que transcurre por casi todos los pueblos del valle, logrando despertar el interés de la afición a esta práctica. Pero, más allá de la naturaleza circundante que identifica el valle, Allín cuenta con un sinfín de rincones sugerentes, sorprendentes Iglesias y retablos, casas señoriales y hermosos palacios. Elementos que descansan apaciblemente a orillas del río Urederra, muy cotizado por la limpieza de sus aguas, sobre todo en verano, cuando se convierte en una popular zona de baño.
Cómo llegar: desde Pamplona, tomar la A-12 hasta la salida 36. Desde allí tomar en primer lugar la NA-1110 y posteriormente la NA-718 hasta llegar al valle.


